jueves, abril 2NorteMultimedios | TUC | AR

Qué buscarán en el celular del anestesista que murió por sobredosis de propofol y fentanilo

La Justicia busca abrir el teléfono de Alejandro Zalazar para obtener pruebas sobre el robo de fentanilo y propofol del Hospital Italiano. Dos imputados.

La Justicia argentina ha solicitado la intervención urgente de la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico (DATIP) para proceder con la apertura del teléfono celular de Alejandro Zalazar. El anestesista fue hallado sin vida en su departamento del barrio de Palermo este jueves 2 de abril de 2026, víctima de una sobredosis de propofol y fentanilo.

El dispositivo, que se encuentra bloqueado, es considerado una pieza de evidencia crítica para la Unidad Fiscal interviniente. Los investigadores sospechan que el terminal contiene registros de comunicaciones que vinculan a Zalazar con una red de sustracción de insumos médicos del Hospital Italiano, causa por la cual ya se encuentran imputados Hernán Boveri y Delfina Lanusse.

Leé también:Artemis II: por qué la participación argentina es clave en la misión de la NASA

Autopsia y hallazgos en la escena

Los resultados preliminares de la autopsia, informados a la Agencia Noticias Argentinas, confirmaron que el deceso se produjo por una congestión, edema pulmonar y edema meningoencefálico. Estos cuadros son consistentes con la administración intravenosa de potentes anestésicos. En el domicilio se incautó una vía de suero y material médico que, tras ser cotejado, se determinó que pertenecía al inventario del mencionado nosocomio porteño.

La hipótesis principal sostiene que Zalazar falleció en el marco de las denominadas “fiestas controladas”, eventos donde profesionales de la salud utilizarían sustancias de uso hospitalario con fines recreativos, bajo una supuesta supervisión técnica que, en este caso, resultó letal.

Te puede interesar:Caso Paulina Lebbos: el excomisario Brito habló de “los hijos del poder”

Investigación paralela por malversación de insumos

El hallazgo del material del Hospital Italiano disparó una causa paralela que investiga el robo de fármacos a gran escala. La justicia busca determinar si existía un sistema sistemático de desvío de drogas peligrosas como el fentanilo —un opioide sintético de extrema potencia— hacia circuitos privados o de consumo personal entre colegas del sector sanitario.

Con la apertura del móvil, el Ministerio Público Fiscal espera identificar proveedores, otros implicados en el robo de los insumos y posibles clientes o participantes de estas reuniones clandestinas que han puesto en alerta al sistema de salud de la Ciudad de Buenos Aires.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

YouTube
Instagram
WhatsApp