
El brote de fiebre chikungunya en Argentina muestra una aceleración preocupante, con un fuerte epicentro en el Noroeste Argentino. Según el último Boletín Epidemiológico Nacional, ya se contabilizan 837 casos entre confirmados y probables, de los cuales el 93% se concentra en nuestra región, con Salta y Tucumán a la cabeza de las estadísticas.
El NOA bajo la lupa epidemiológica
La situación en el norte del país es crítica debido al alto índice de transmisión autóctona. De los 837 afectados a nivel nacional, 746 contrajeron el virus sin haber viajado al exterior, lo que confirma que el mosquito Aedes aegypti está haciendo circular la enfermedad con fuerza en las provincias vecinas. Salta lidera el ranking con 494 casos, seguida por Tucumán, que ya registra 144 contagios, y Jujuy con 80. Santiago del Estero y Catamarca completan el mapa regional con cifras menores, pero en constante vigilancia.
Fuera del NOA, la provincia de Buenos Aires y Córdoba también empezaron a reportar una tendencia creciente, lo que obligó al Ministerio de Salud de la Nación a intensificar la vigilancia del Síndrome Febril Agudo. La recomendación para los centros de salud tucumanos es priorizar diagnósticos rápidos durante los primeros seis días de síntomas para bloquear a tiempo los focos de contagio.
El panorama del dengue y otros virus
Mientras la chikungunya acapara la atención, el dengue se mantiene en niveles más bajos pero constantes. En lo que va de la temporada 2025-2026 se confirmaron 45 casos, con nuevos registros en Buenos Aires, CABA y Salta. Las autoridades sanitarias locales insisten en que no hay que bajar los brazos con el descacharrado y recuerdan que la vacuna Qdenga sigue siendo una herramienta clave en las estrategias focalizadas de prevención.
En cuanto a las enfermedades respiratorias, la circulación de Gripe A, Covid-19 y el virus sincicial respiratorio permanece estable y en niveles bajos. El dato relevante de la semana es el predominio de la influenza A (H3N2), que representa casi el 80% de las infecciones respiratorias detectadas. Por su parte, la tos convulsa muestra una leve mejoría con una tendencia descendente, aunque se mantiene el alerta sobre los menores de un año, quienes siguen siendo el grupo más vulnerable.
