
En su última escala por Jerusalén, el presidente Javier Milei visitó la Iglesia del Santo Sepulcro en coincidencia con el primer aniversario del fallecimiento de Jorge Bergoglio. El mandatario, que atraviesa un proceso de acercamiento espiritual al judaísmo, dejó de lado las viejas diferencias políticas para calificar a Francisco como “el argentino más importante de la historia”.
¿Un gesto de respeto?
La visita al sitio más sagrado del cristianismo formó parte de la agenda oficial y estuvo cargada de simbolismo religioso y político. Acompañado por su hermana Karina y una comitiva reducida que incluyó al canciller Pablo Quirno y al ministro Juan Bautista Mahiques, el jefe de Estado recorrió las callejuelas de la Ciudad Vieja bajo un estricto operativo de seguridad.
Dentro del templo, Milei encendió una vela conmemorativa y realizó un minuto de silencio en memoria del Pontífice argentino. Aunque evitó dar declaraciones a la prensa a la salida del recinto, el homenaje quedó registrado en el libro de visitas de la Basílica. El trayecto por los lugares santos también incluyó el paso por Belén, donde la delegación fue recibida por el fraile argentino Marcelo Cicchinelli, reforzando el vínculo del Presidente con las raíces católicas de su formación.

La intimidad del pedido de perdón
La verdadera definición política del día ocurrió en las redes sociales. Tras la visita, Milei utilizó su cuenta de X para elevar la figura de Francisco, llamándolo el compatriota más relevante de todos los tiempos. Ante las críticas de usuarios que recordaron sus ataques pasados contra Bergoglio, el Presidente reveló un detalle inédito de su encuentro en el Vaticano años atrás.

Según el relato del mandatario, en aquella oportunidad le pidió perdón personalmente al Papa por sus descalificaciones previas. La respuesta de Francisco, según Milei, fue la de un líder conciliador: “No te calentés, todos hacemos boludeces de chico”. Este intercambio público busca cerrar definitivamente una etapa de rispideces y consolidar la imagen de Milei como un dirigente capaz de establecer puentes con los cultos mayoritarios de la Argentina.

Final de gira bajo la sombra de la guerra
El paso de Milei por los lugares sagrados se da en un contexto atípico para el turismo religioso. Debido al conflicto bélico actual entre Israel e Irán, la Iglesia del Santo Sepulcro luce vacía, sin las tradicionales filas de fieles. El Presidente, que se ha definido como un aliado incondicional de Israel en su lucha contra el terrorismo, concluye hoy su tercera gira por el país participando de la ceremonia de encendido de antorchas por el 78° aniversario de la Independencia en el Monte Herzl.
Tras participar de este evento central de la agenda israelí, el jefe de Estado emprenderá el regreso hacia Buenos Aires junto a su equipo. Se espera que la delegación arribe a Ezeiza este miércoles al mediodía, cerrando una visita que combinó el respaldo estratégico a la gestión de Benjamín Netanyahu con un inesperado y potente gesto de unidad hacia la Iglesia Católica.
