
Pese a que el Ministerio de Justicia ya remitió el borrador final a la Secretaría de Legal y Técnica, el envío al Congreso se demora. La pulseada entre los sectores de Karina Milei y Santiago Caputo, sumada a diferencias sobre capítulos sensibles como corrupción y lavado de dinero, mantiene el texto bajo revisión.
La interna política detrás de la demora
El proyecto, impulsado por el ministro Juan Bautista Mahiques, quedó atrapado en una disputa de poder que excede lo jurídico. Tras el traspaso del control del Ministerio de Justicia a la órbita de Karina Milei, el sector de Santiago Caputo mantiene influencia en la Secretaría de Legal y Técnica a través de María Ibarzabal, donde el texto se encuentra actualmente “trabado”.
Fuentes oficiales confirman que la demora responde a:
- Revisión de criterios: Discusiones sobre qué tan profunda debe ser la reforma en esta etapa.
- Control de áreas: La tensión política entre los asesores presidenciales y la mesa chica de la Casa Rosada.
- Estrategia legislativa: El dilema de enviar un proyecto integral de casi 900 páginas o una versión reducida con mayor viabilidad en Diputados.
Los puntos de acuerdo: el “Código corto”
Mahiques propone concentrarse en delitos que el Gobierno considera de fácil defensa política y que cuentan con mayor consenso social. Entre los puntos que ya tienen luz verde figuran:
- Delitos urbanos: Tipificación específica para motochorros, salideras, entraderas y “viudas negras”.
- Nuevas estafas: Inclusión de las estafas piramidales y el grooming.
- Seguridad y protección: Endurecimiento de penas por abuso sexual infantil, armas en cárceles, picadas callejeras y maltrato animal.
- Migraciones: Modificaciones en el régimen de delitos migratorios.
Los capítulos que generan resistencia
Las diferencias más profundas, y que mantienen el proyecto en los despachos de Legal y Técnica, se centran en rubros de alta sensibilidad política donde el oficialismo aún no ha cerrado filas:
- Corrupción y Lavado de Dinero: Puntos clave que generan debate sobre el alcance de las penas y los controles.
- Delitos de Lesa Humanidad: Un capítulo que siempre genera rispideces y que algunos sectores prefieren postergar para evitar el costo político.
- Extensión del texto: La decisión de si conviene exponer ahora al Congreso a una reforma total o avanzar por etapas con paquetes parciales.
El camino hacia el Congreso
En el Ministerio de Justicia son optimistas y aseguran que el proyecto debería ver la luz esta semana o la próxima. Sin embargo, en Balcarce 50 admiten que el envío depende de una definición política de la mesa que encabeza Karina Milei. El objetivo es llegar a la Cámara de Diputados con un texto que no solo sea técnicamente sólido, sino que también resista el filtro de la oposición sin fracturar el bloque oficialista.
