
En una entrevista exclusiva con nuestro móvil de Norte Multimedios, la Dra. Paula Cabrera, especialista en herpetología, analizó la reciente y llamativa aparición de serpientes en distintas zonas de la provincia. La experta señaló que, si bien en áreas rurales o periféricas como Yerba Buena, Tafí Viejo o Las Talitas es común encontrarlas debido a la proximidad con el monte, la presencia de ejemplares en el microcentro tucumano resulta una anomalía que requiere atención. Según Cabrera, el hallazgo de una serpiente negra en pleno centro sugiere dos hipótesis: que se trate de un animal trasladado accidentalmente en camiones de leña o fruta, o que sea una mascota exótica que se ha escapado, dado que en el casco urbano ya no existen refugios naturales para estos reptiles.
Respecto a la peligrosidad de los ejemplares avistados recientemente, la doctora llevó tranquilidad a la población al confirmar que las que aparecieron en la zona céntrica no son venenosas. De hecho, destacó las características de la serpiente negra que se volvió viral en los últimos días, conocida como “víbora luta” o “mamona”. “Esa serpiente es sumamente beneficiosa para nosotros porque no solo come ratones, sino que se alimenta de yararás, que es una de las especies venenosas que sí tenemos acá”, explicó Cabrera. La especialista derribó mitos al precisar que menos del 10% de las serpientes son peligrosas para el ser humano, aunque advirtió que en zonas cercanas a countries o áreas con mucha vegetación, las probabilidades de encontrar una yarará aumentan.
Ante un encuentro con uno de estos animales, la herpetóloga fue enfática en el protocolo a seguir: “Lo primero es mantener la distancia; de esa manera, por más que sea sumamente venenosa, no hay peligro”. Cabrera recomendó observar al animal y, de ser posible, tomarle una fotografía para enviarla a especialistas o a la Dirección de Fauna para su identificación. “Siempre pedimos que no intenten matarlas, primero porque cumplen un rol vital en la naturaleza y, segundo, porque los accidentes ocurren precisamente cuando uno intenta manipularlas o atacarlas”, advirtió.
Finalmente, la profesional puso a disposición a su equipo de expertos para asesorar a los vecinos que se encuentren en esta situación. Indicó que, en caso de confirmarse que no es venenosa, se la puede colocar con cuidado en un tacho usando un palo o secador para trasladarla a una zona abierta fuera de la ciudad. El mensaje central de la especialista fue la convivencia responsable y la importancia de informarse antes de actuar con violencia ante la presencia de estos animales que, en la gran mayoría de los casos, resultan inofensivos y controladores de plagas.
