
Expertos sostienen que el sistema arrastra problemas estructurales desde hace años y advierten que el valor actual no alcanza ni para cubrir los costos básicos de funcionamiento.
En una presentación ante el Concejo Deliberante, los empresarios del transporte público de pasajeros de San Miguel de Tucumán formalizaron el pedido de llevar la tarifa del boleto a 2.400 pesos. El planteo busca responder a un cuadro de costos que, según el sector, resulta insostenible y exige una actualización para garantizar la continuidad del servicio.

Situación crítica y reclamo por sostenibilidad
Para Andrea Courtade, vocal de la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (Aetat), la actividad atraviesa una crisis prolongada. La dirigente sostuvo que el pedido no persigue una mejora de la rentabilidad empresarial, sino evitar el colapso del sistema: “El transporte está completamente en crisis y esto viene de años, no es de ahora. Hay una falta de política de transporte que nos llevó a este estado”.
Principales factores que inciden en los costos
Courtade señaló que los costos operativos han crecido de manera “incontrolable”, con dos variables que inciden de modo directo: el precio del gasoil y los salarios. Según su relato, esas partidas representan lo básico para mantener el servicio y no responden a una intención de obtener mayores ganancias. “Cuando hablamos de costos, hablamos de lo básico para funcionar. No estamos hablando de ganancias, sino de poder sostener el servicio”.
La empresaria también cuestionó la falta de reconocimiento de los estudios de costos que el sector presentó históricamente. Afirmó que decisiones de carácter político o social habrían impedido aplicar esas estimaciones, lo que contribuyó al deterioro progresivo del sistema: “Nunca hubo un sinceramiento real de lo que cuesta el transporte”.
Subsidios y el cálculo de la tarifa
De acuerdo con la exposición empresarial, con los niveles actuales de subsidios provinciales y municipales la tarifa debería ubicarse alrededor de $2.400. Sin esas compensaciones, plantearon, el boleto superaría los $4.000. Courtade puntualizó que las compensaciones no son para las empresas, sino para el usuario, con el objetivo de que el costo no recaiga por completo sobre quienes necesitan el servicio: “Las compensaciones tarifarias no son para nosotros, son para el usuario, para que el costo no recaiga completamente en quien necesita el servicio”.
Propuestas y llamado a un acuerdo integral
El reclamo se presenta en un marco de tensiones permanentes en el sector: amenazas de reducción de frecuencias, problemas en el abastecimiento de combustible y pedidos de mayor auxilio por parte de las empresas. Para Courtade, la salida requiere un abordaje colectivo entre Estado, empresas y usuarios: “Las soluciones las tenemos que buscar entre todos: Estado, empresas y usuarios. Siempre se aplicaron parches, pero nunca se resolvió el problema de fondo”.
Asimismo, la representante empresarial defendió la continuidad de las compañías pese a la crisis, haciendo hincapié en la responsabilidad sobre el empleo: “No podemos abandonar cuando tenemos miles de puestos de trabajo en juego. En nuestro caso, hay una responsabilidad directa sobre cientos de familias”.
