
El gobernador Osvaldo Jaldo habló con el periodista Marcelo Aguaysol de La Gaceta y reconstruyó por primera vez cómo fueron las horas más críticas desde que comenzó a sentir los primeros síntomas durante el vuelo hacia Buenos Aires hasta la colocación de un stent en el Hospital Italiano.
Tras recibir el alta médica, aseguró que la experiencia le dejó una enseñanza personal y aprovechó para enviar un mensaje de prevención a la población: “Nadie está exento de esta situación. Si me hubiese equivocado en la decisión, hoy no la estaría contando”. El mandatario regresará a sus funciones mañana.
El episodio comenzó el jueves, cuando el mandatario viajaba desde Tucumán hacia la Capital Federal. Apenas habían transcurrido unos 20 minutos de vuelo y empezó a sentir un fuerte dolor en el pecho, opresión, sudoración en las manos y un marcado cansancio, síntomas que lo alertaron de inmediato.
Lejos de minimizar el cuadro, Jaldo decidió actuar rápidamente. Desde Buenos Aires se comunicó con el director de Relaciones Institucionales del Hospital Italiano, Juan Carlos Tejerizo, quien le recomendó trasladarse de inmediato a ese centro asistencial. El gobernador concurrió acompañado por el legislador Marcelo Herrera, que había viajado con él en el mismo vuelo.
Mientras se dirigía al hospital, también llamó al ministro del Interior de la Nación, Diego Santilli, con quien tenía prevista una reunión. “Tuve un problema de salud. Me desocupo y estoy con vos”, le informó al funcionario nacional.
Sin embargo, el encuentro nunca llegó a concretarse porque el equipo de cardiología del Hospital Italiano resolvió avanzar de inmediato con los estudios médicos.
Los especialistas diagnosticaron una estenosis en una rama de la arteria coronaria derecha y determinaron la necesidad de realizar una angioplastia con colocación de un stent.
La intervención fue exitosa y permitió restablecer el flujo sanguíneo. Horas después, el Gobierno provincial confirmó oficialmente la operación y la favorable evolución del mandatario.
El gobernador también respondió a quienes cuestionaron que hubiera elegido atenderse en el Hospital Italiano y explicó que la situación ocurrió cuando ya estaba fuera de Tucumán. “A las críticas las entiendo, pero sólo si no me hubiese pasado todo en Tucumán. Claro que confío en el sistema de salud provincial, pero esto aconteció a 10.000 metros de altura, cuando llevaba 20 minutos en un vuelo que me conducía hacia Buenos Aires. Fue una decisión difícil, pero oportuna. Sentí las molestias y acudí a los profesionales”, sostuvo.
Tras permanecer internado bajo observación, el viernes recibió el alta médica de parte del equipo cardiológico encabezado por Ignacio Bluro. Los médicos le indicaron disminuir el ritmo de trabajo durante algunos días, aunque autorizaron una recuperación ambulatoria con medicación y controles periódicos.
Pese a la recomendación de reposo, Jaldo aseguró que nunca dejó de seguir de cerca la marcha de la administración provincial. “Todos saben que tengo vocación por lo que hago y que, más allá del contratiempo, salí fortalecido. El Gobierno tiene que seguir con su dinámica natural y soy la cabeza de esta administración”, afirmó.
