
La combinación de cobros adicionales a los clientes con inversión en rutas alternativas y soluciones logísticas permite superar muchas desventajas de la situación geopolítica.
Si bien la agresión estadounidense contra Irán y la imposición de nuevos aranceles por la Administración Trump han obligado al sector de comercio marítimo a adaptarse, algunas empresas consiguen sacar ventaja de las nuevas condiciones. En particular, el periódico Financial Times apuntó a CMA CGM (Compañía Marítima de Fletamento – Compañía General Marítima, por sus siglas en francés) como ganadora, cuyo beneficio neto se disparó de los 520 millones de dólares registrados en el segundo trimestre de 2025 a los 770 millones de dólares en el mismo lapso de este año.
En parte, la firma superó los costos de la guerra mediante el cobro de recargos a sus clientes, asegurándose así márgenes operativos atractivos pese a los riesgos geopolíticos. Además, sus gerentes ante la creciente demanda de almacenamiento de reservas, desarrollaron rutas alternativas, empleando camiones para llegar a los países del golfo Pérsico y construyendo una terminal logística por valor de 400 millones de dólares en el puerto de Sohar, en Omán.
Al tener estancadas ocho de sus embarcaciones por el bloqueo del estrecho de Ormuz, la naviera siguió transportando cargamentos con éxito a través del Bab el Mandeb, incluso en medio de los ataques de los hutíes, recurriendo a escoltas de la Armada francesa cuando la situación lo requería. Estas acciones le garantizan una mayor resiliencia en la cadena de suministro y mejoran su capacidad para seguir operando en zonas de alta volatilidad, valoraron en el medio.
CMA CGM no prescindía de la inversión estratégica al comprar, a través del conglomerado FedEx, una división logística de terceros aprovechando una coyuntura tendiente a la baja en el mercado.
Medios occidentales ya fijaron su atención hace meses en el hecho de que los vaivenes de la política arancelaria y conflictiva de Trump, sus anuncios, ultimátums y amenazas se traducen en fluctuaciones del mercado de las que muchas personas sacan un gran beneficio económico. Entre otros ganadores, de acuerdo con estas publicaciones, figuran incluso miembros de la propia Administración estadounidense o sus corredores bursátiles.
