
La risa y la bronca se mezclaron dando como resultado una situación de resignación para una pasajera de la Línea 7, lo que sirve como una postal de lo que se vive a diario en el transporte público de Tucumán.
En medio de un día de lluvia, una usuaria tuvo que desplegar su paraguas dentro de la unidad para evitar terminar empapada por las goteras del techo.
“Me llamo Margarita. Todos los días viajo en el 7. Estaba lloviendo y tuve que abrir un paraguas dentro del colectivo. Esto es un papelón, pero no me importa. Encima el paraguas es naranja”, relató la mujer entre risas resignadas, para luego rematar con crudeza: “No es cuestión de subir los boletos y nada más”.
La insólita escena quedó registrada por Martín, otro pasajero que viajaba a su lado y no dudó en fotografiar la situación para visibilizar el abandono. “Esto es indignante. Ya no sabemos si reír o llorar. Acá la gente se mataba de risa porque yo les decía con ironía: ’¿Ven? Al mal tiempo, mal paragua’”, expresó.
El usuario también apuntó directamente contra la falta de organismos de control y la respuesta estatal: “Yo me pregunto: ¿cómo no va a haber alguien que defienda a la gente? Muchos dicen que somos ovejas, pero cuando queremos protestar la Policía nos pega. No puede ser que no haya una Defensoría del Pueblo seria ni un Ente Regulador contra las prestatarias“.
