
A dos décadas de la desaparición y femicidio de Paulina Lebbos, el Poder Judicial dio inicio al debate oral y público contra Virginia Mercado, amiga de la víctima y la última persona que la vio con vida la madrugada del 26 de febrero de 2006. Mercado llega al banquillo imputada por el delito de encubrimiento agravado, en un proceso marcado por tensiones procesales y el reclamo de la familia de la joven.
El inicio de las audiencias reavivó la polémica en torno a la participación de Alberto Lebbos, padre de Paulina, a quien la normativa actual le impide constituirse como querellante debido a que el delito atribuido a Mercado se considera una ofensa contra la Administración Pública y no contra un particular.
El reclamo de la familia Lebbos y la ausencia del Estado provincial
Alberto Lebbos expresó públicamente su malestar ante la limitación procesal y recordó los antecedentes de intentos de marginación a lo largo de la instrucción:
Impedimento procesal: “Cuando apartaron al fiscal Noguera de la causa y asumió Albaca, me apartaron de la querella. Tuve que recurrir a la Cámara de Apelaciones para que reconocieran mis derechos como víctima”, remarcó Lebbos, cuestionando que la figura del encubrimiento se interprete de forma aislada al crimen principal.
El padre de la joven criticó además la inacción del Estado provincial para intervenir en las causas derivadas del proceso principal:
- Falta de representación oficial: Cuestionó la ausencia de la provincia como querellante en los expedientes surgidos del juicio histórico de 2018-2019, del cual salieron 12 personas imputadas por encubrimiento y falso testimonio.
- Persistencia de la impunidad: Enfatizó que tras dos décadas de maniobras judiciales y desvíos en la investigación, la causa aún no cuenta con el autor material del homicidio identificado y condenado.
Las contradicciones que llevaron a Mercado al banquillo
La imputación contra Mercado se consolidó durante su declaración testimonial en el juicio oral de 2018 contra exfuncionarios del área de seguridad y la Policía de Tucumán. En aquella instancia, la fiscalía detectó inconsistencias severas en su relato sobre las últimas horas de Paulina:
- Lugar y tiempos del abordaje del remís: Incongruencias respecto de la esquina exacta de la zona de El Abasto donde ambas tomaron el vehículo de transporte y el horario preciso de la separación.
- Vínculos con sospechosos: Mercado negó inicialmente conocer a César Soto —pareja de Paulina en ese momento—, para luego admitir un vínculo previo en posteriores aclaraciones.
Intento fallido de juicio abreviado
Durante este año, la defensa de la imputada procuró cerrar el caso mediante un acuerdo de condena a tres años de prisión en suspenso, admitiendo la existencia de falsedades en sus declaraciones. Sin embargo, el juez Agustín Prado rechazó el procedimiento abreviado al constatar que Mercado rehusó revelar a quién o a quiénes buscaba encubrir con sus desvíos.
La estrategia de la defensa: prescripción por falso testimonio
Tras superar una postergación fijada en junio por problemas de salud de la acusada, el tribunal comenzó la recepción de material probatorio y la ronda de testigos.
La defensa técnica de Mercado buscará torcer el rumbo del debate mediante el pedido de reconfigurar la calificación legal: intentará encuadrar la conducta en la figura de falso testimonio en lugar de encubrimiento agravado. De prosperar ese cambio de carátula, la representación de la imputada sostendrá que la acción penal se encuentra prescripta por el mero transcurso del tiempo desde que se cometieron los hechos.
