
La ciudad de Ceuta, situada en el norte del continente africano, tuvo el ingreso de miles inmigrantes marroquíes que sobrepasó por completo las capacidades operativas de las fuerzas de seguridad habituales.
El Gobierno local solicitó formalmente este jueves a la administración central de España la clausura inmediata del paso fronterizo con Marruecos, junto con el despliegue de las Fuerzas Armadas en la zona, luego de que una oleada masiva de miles de migrantes del país africano.
De acuerdo con reportes de agencias internacionales, una multitud de jóvenes se concentró en los límites entre las localidades de Castillejos y el territorio europeo con la determinación de trasponer los sistemas de vallado.
El escenario motivó un pronunciamiento directo del alcalde-presidente de Ceuta, Juan Vivas, quien alertó ante la televisión pública de su país que la región afronta una situación de absoluta emergencia social y humanitaria.
En ese contexto, autoridades españolas informaron que al menos nueve personas murieron intentando tratar de llegar a Ceuta desde Marruecos.
Vivas detalló que en los últimos días se contabilizó el arribo por vía marítima de más de 1.500 individuos, manteniendo una frecuencia promedio de 200 ingresos por jornada, una dinámica que terminó por saturar las dependencias destinadas al albergue y asistencia de los recién llegados.
