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Uno por uno: los cambios que propone la Municipalidad para transformar el transporte público en San Miguel de Tucumán

La Municipalidad de San Miguel de Tucumán presentó un proyecto para modificar de manera integral el sistema de transporte público urbano. La iniciativa, impulsada por la intendenta Rossana Chahla, busca mejorar las frecuencias, reducir los tiempos de viaje y optimizar el funcionamiento de las líneas de colectivos mediante un nuevo esquema operativo.

El plan fue elaborado a partir de un estudio técnico que analizó la información de la tarjeta SUBE, los recorridos actuales, la demanda de pasajeros y el crecimiento urbano de la capital.

A continuación, los principales cambios que propone el municipio.

La ciudad se dividirá en siete sectores

Uno de los ejes centrales del proyecto es la reorganización de San Miguel de Tucumán en siete sectores funcionales, definidos según la cantidad de pasajeros, los viajes diarios y las características de cada zona.

De acuerdo con la Municipalidad, esta redistribución permitirá optimizar el funcionamiento de las líneas y reducir cerca de un 20% los kilómetros recorridos, disminuyendo costos operativos y mejorando el aprovechamiento de la flota.

Recorridos más cortos y eficientes

El estudio detectó que muchas líneas realizan trayectos similares durante varios kilómetros o atraviesan la ciudad de punta a punta, lo que genera demoras y superposición de servicios.

La propuesta apunta a diseñar recorridos más directos para reducir los tiempos de viaje y distribuir mejor las unidades según la demanda de pasajeros.

Menos paradas para agilizar los viajes

Otro de los cambios previstos consiste en eliminar algunas paradas del microcentro que actualmente se encuentran a menos de 150 metros de distancia entre sí.

Según el diagnóstico, esa situación obliga a los colectivos a detenerse constantemente, afectando la velocidad comercial del servicio.

Con menos paradas, el municipio espera reducir los tiempos de viaje, disminuir el consumo de combustible y mejorar el cumplimiento de las frecuencias.

Control en tiempo real mediante la SUBE

El nuevo sistema incorporará un mayor uso de herramientas tecnológicas.

La Municipalidad utilizará la información generada por la tarjeta SUBE para monitorear en tiempo real los recorridos, las frecuencias y la cantidad de pasajeros transportados por cada línea.

Además, los datos de geolocalización permitirán verificar si las empresas cumplen con los servicios comprometidos.

Durante la presentación del proyecto, la intendenta Rossana Chahla afirmó que el objetivo es garantizar mayor transparencia en la utilización de los recursos destinados al transporte.

Colectivos con energías más limpias

El proyecto también contempla una renovación gradual de la flota.

La intención del municipio es incorporar progresivamente colectivos impulsados por energías renovables o tecnologías menos contaminantes para reducir las emisiones y el consumo de combustibles.

Más infraestructura y seguridad

La propuesta incluye otras medidas vinculadas al Plan Integral de Movilidad Urbana (PIMU), entre ellas:

  • construcción de carriles exclusivos para colectivos;
  • modernización de las paradas;
  • instalación de cámaras de seguridad en las unidades;
  • mejoras para agilizar la circulación del transporte.

Además, continuará vigente el Boleto Educativo Municipal (BEM) para estudiantes.

Un proyecto abierto a modificaciones

La Municipalidad aclaró que el proyecto todavía no fue aprobado de manera definitiva.

Se abrió un plazo de 30 días para que empresas de transporte, representantes de la UTA, FODECUS y otros actores del sector puedan presentar observaciones y propuestas antes de avanzar con la implementación del nuevo esquema.

Desde AETAT anticiparon que analizarán el proyecto y realizarán aportes técnicos para mejorar el funcionamiento del sistema.

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