
Un clima de extrema tensión se apoderó de los pasillos del Palacio de Justicia de Tucumán durante la última audiencia por el crimen de Paulina Lebbos. Alberto Lebbos irrumpió con un durísimo alegato público contra el accionar de los funcionarios judiciales, a quienes acusó de montar una estructura deliberada para garantizar la prescripción de los expedientes y evitar que los verdaderos responsables terminen tras las rejas.
La reacción del padre de la joven tucumana se desencadenó instantes antes de que se oficializara el sobreseimiento de Virginia Mercado. La medida fue rubricada por el juez Eduardo Romero Lascano luego de que la fiscal Marta Jerez decidiera retirar de manera sorpresiva los cargos por encubrimiento que pesaban sobre la imputada.
Durante su intervención ante las autoridades, Lebbos apuntó contra el estancamiento de los expedientes y exigió que las máximas figuras políticas y judiciales de la provincia rindan cuentas ante los tribunales. En ese sentido, denunció la parálisis del sistema al recordar que existe una sentencia firme dictada hace siete años que continúa incumplida, al tiempo que cuestionó que las causas prescriban o terminen archivadas sin responsables condenados. Por ello, afirmó que en el banquillo de los acusados deberían estar sentados el exgobernador José Alperovich, la bioquímica Lilia Moyano y el ministro público fiscal, Edmundo “Pirincho” Jiménez.
En ese contexto, centró sus críticas en la figura del jefe de los fiscales, a quien identificó como el principal responsable del parate institucional que rodea a la causa. Lebbos sostuvo que el avance de las investigaciones se encuentra condicionado por la influencia de la cúpula judicial y sentenció antes de retirarse del lugar: «Se va a hacer justicia cuando no le tengan miedo a Mundo Jiménez».
Apuntó a la cúpula judicial y exigió sentar a Alperovich en el banquillo
Lejos de limitar su reclamo al trámite de la jornada, Lebbos apuntó al corazón del poder político y del fuero penal provincial. Cuestionó la inacción del sistema frente a fallos dictados hace casi una década y exigió que las investigaciones alcancen a los máximos referentes de la época en que ocurrió el femicidio:
- Sin condenas ni avances: Denunció que el paso del tiempo funciona como una herramienta de impunidad que archiva las actuaciones sin llegar a la verdad.
- Pide explicaciones al poder: Sostuvo que el exgobernador José Alperovich, el ministro público fiscal Edmundo Jiménez y la bioquímica Lilia Moyano deberían estar respondiendo como imputados en la causa.
- Cuestionamiento al jefe de fiscales: Atribuyó la falta de resoluciones al temor que impera dentro de las fiscalías frente a la figura de Jiménez, asegurando que el proceso penal continuará viciado mientras no exista independencia real.
Denuncias de presiones a testigos y el mapa de lazos familiares en Tribunales
Durante su intervención, Lebbos reveló detalles sobre el hostigamiento que habrían sufrido personas clave en la investigación. Según expuso, Mercado habría sido víctima de irrupciones violentas en su domicilio y de aprietes para forzar un acuerdo abreviado que la declarara culpable de forma apresurada.
Pese a que las autoridades judiciales optaron por abandonar el recinto sin cruzar palabras, Lebbos prometió llevar su reclamo a nuevas instancias para evitar que la causa quede definitivamente sepultada en los archivos de Tribunales.
