
Un nene de tres años permanece ingresado en el Hospital del Niño Jesús tras caer el pasado viernes en una boca de tormenta sin tapa y quedar completamente sumergido en líquidos cloacales en Villa Luján. Su familia advirtió que el menor continúa en observación médica por riesgo de desarrollar una neumonía, al tiempo que exigió respuestas y soluciones estructurales a la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT) y a la Municipalidad de San Miguel de Tucumán.
El incidente se produjo alrededor de las 18:40 en la intersección del pasaje Miguel Cané y Saavedra. El niño caminaba rumbo a la plaza del barrio tomado de la mano de su tía Micaela, acompañados por su madre, un hermano de 10 años y una bebé de 10 meses. La familia se desviaba por esa calle debido a que la avenida Ejército del Norte presentaba desbordes cloacales. En un tramo cubierto de barro, el menor pisó en falso y cayó al pozo, hundiéndose por completo. Tras un primer intento fallido por la fuerza del efluente, su tía logró rescatarlo.
Inmediatamente, la familia asistió al niño retirándole la ropa contaminada y trasladándolo a su domicilio a cuadra y media para higienizarlo, tras lo cual intervinieron el 107 y el 911. Si bien en un comienzo su evolución mostraba señales favorables, este lunes los médicos detectaron el ingreso de efluentes al organismo y la presencia de mucosidad, lo que obligará a que continúe internado durante los próximos días para monitorear el posible cuadro pulmonar. De acuerdo con el testimonio de la tía, el impacto del hecho también generó secuelas psicológicas y pesadillas tanto en el paciente como en su hermano de 10 años.
Tareas en el lugar y reclamo a las autoridades
Al día siguiente del hecho, operarios de la SAT acudieron a la esquina de Miguel Cané y Saavedra para reparar, sellar y señalizar la abertura. En el sitio, la familiar del menor mantuvo un contacto presencial con el titular de la empresa de agua, Marcelo Caponio, quien le ofreció disculpas y argumentó que la firma enfrenta recurrentes robos de tapas en la vía pública. Desde la familia aclararon que no persiguen un resarcimiento económico, sino la reparación definitiva de la infraestructura y un gesto de acompañamiento institucional hacia la madre.
Por su parte, vecinos de Villa Luján remarcaron que el deterioro de esa boca de tormenta llevaba cerca de cuatro años y que había sido reportado en reiteradas oportunidades. Asimismo, advirtieron que la zona padece de forma constante desbordes de líquidos cloacales, acumulación de barro contaminado y hundimiento de veredas, por lo que solicitaron un abordaje integral de las redes para evitar nuevos accidentes.
