
A pocas horas del debate de la Ley de Tierras en la Cámara Alta, la tensión legislativa sumó un nuevo capítulo reglamentario. El senador nacional por Catamarca, Flavio Fama (UCR), presentó una solicitud formal ante la Presidencia del Senado para participar y emitir su voto de manera virtual durante la sesión programada para este jueves, alegando motivos de salud que le impiden trasladarse a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La presentación del legislador radical se fundamenta en el proceso de rehabilitación que atraviesa tras someterse a una intervención quirúrgica en una de sus rodillas. En su pedido dirigido a la vicepresidenta Victoria Villarruel, Fama requirió recibir el mismo tratamiento de excepcionalidad otorgado previamente a la senadora Anabel Fernández Sagasti (Unión por la Patria), a quien se le concedió la habilitación remota por prescripción médica asociada a su estado de embarazo.
Un voto clave en un tablero ajustado
La eventual participación a distancia del senador catamarqueño adquiere trascendencia política directa en la contabilización de los apoyos. Fama integra el sector del bloque de la UCR que expresó cuestionamientos técnicos respecto a las modificaciones de los topes a la extranjerización de tierras impulsados por el Poder Ejecutivo nacional, en un proyecto defendido fuertemente por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
En ese marco, la habilitación o el rechazo a su voto remoto se perfila como un factor determinante para el quorum y la correlación de fuerzas entre el oficialismo y los bloques opositores.
El rol de la Presidencia del Senado e implicancias institucionales
El escenario parlamentario presenta además una particularidad institucional: debido a la agenda exterior del presidente Javier Milei por sus viajes oficiales a Ecuador y Colombia, Victoria Villarruel asumirá el ejercicio del Poder Ejecutivo Nacional. Al quedar al frente de la Presidencia de la Nación, la titular del Senado no podrá presidir la sesión desde el estrado ni ejercer la facultad constitucional de desempate en caso de una votación igualada, delegando la conducción del debate en las autoridades provisionales del cuerpo.
Mientras Fernández Sagasti cuenta con el aval inicial ad referéndum del cuerpo plenaria, la solicitud de Flavio Fama aguarda una resolución formal. La acumulación de pedidos para sesionar de forma virtual volvió a reinstalar la discusión reglamentaria sobre los alcances y límites de la presencialidad parlamentaria en la Cámara Alta.
