
El ala dura del Ejecutivo estalló contra la titular del bloque libertario en el Senado tras descubrirse que no contaba con la mayoría para aprobar la desregulación de campos. El llamado clave de Diego Santilli que dejó al descubierto el punteo falso.
La fallida iniciativa para habilitar la venta ilimitada de tierras rurales a extranjeros desencadenó una tormenta política en el corazón del oficialismo. En los pasillos de Balcarce 50, las críticas apuntan sin escalas hacia la presidenta del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara Alta, Patricia Bullrich, a quien acusan abiertamente de haber ocultado la falta de respaldos y haber inflado el conteo de votos para forzar el tratamiento del proyecto ideado por Federico Sturzenegger.
La llamada clave de Santilli y el efecto dominó entre los aliados
La trama detrás del naufragio legislativo comenzó a desmoronarse cuando Diego Santilli se comunicó directamente con la senadora salteña Flavia Royón. Pese a que Bullrich anotaba a la exsecretaria de Energía en la columna de las voluntades afirmativas, Royón le confirmó que votaría en contra, alineándose con la postura del gobernador Gustavo Sáenz frente a una ley que cosechó un amplio rechazo social.
Ese contacto encendió las alarmas en la Casa Rosada y dejó en evidencia que el punteo de 37 bancadas garantizadas que difundía la exministra de Seguridad era ficticio. A la negativa de Royón se sumó la jugada del mendocino Rodolfo Suárez (UCR), quien había advertido de manera silenciosa su ausencia en el recinto para no quedar expuesto en la votación, un dato que Bullrich también prefirió omitir ante la cúpula del Ejecutivo.
El escenario se volvió crítico en cuestión de horas. El anuncio público del gobernador tucumano Osvaldo Jaldo anticipando el rechazo de la senadora Beatriz Ávila, sumado a la negativa de la neuquina Julieta Corroza respaldada por Rolando Figueroa, terminaron por demoler la estrategia oficialista. Senadores aliados que habían aceptado acompañar la medida expresaron su furia tras percatarse de que el bloque libertario los arrastraba a una sesión sin los números asegurados.
Furia en la mesa chica de los Milei y factureo por el rol de Villarruel
El desenlace no solo obligó al Poder Ejecutivo a retirar de forma apresurada el capítulo de extranjerización para evitar una derrota abierta en el recinto, sino que dejó la relación entre Patricia Bullrich y la conducción libertaria en su punto más bajo. Tanto el presidente Javier Milei como su hermana Karina consideran que la senadora actuó con imprudencia y deslealtad táctica.
Fuentes de la Casa Rosada confirman que el malestar acumulado borró definitivamente el nombre de Bullrich de cualquier especulación sobre la fórmula presidencial para 2027. A la frustración por el revés en el Senado se suma la irritación que provocó en el entorno presidencial la filtración de discusiones privadas entre Bullrich y la vicepresidenta Victoria Villarruel en grupos de mensajería interna.
El fallido cálculo de la titular del bloque terminó por condicionar incluso la agenda internacional del propio Presidente. La urgencia por adelantar el viaje protocolar de Milei a Ecuador y Colombia —una maniobra pensada para traspasar el Ejecutivo y evitar que Villarruel presidiera la sesión ante un eventual desempate— quedó expuesta como un movimiento innecesario que desgastó la figura presidencial sin lograr salvar el proyecto.
