
Atlético Tucumán perdió 2-1 frente a Sarmiento en el Monumental José Fierro y dejó al descubierto falencias que habían permanecido ocultas durante la racha de cinco partidos sin perder. Los goles fueron marcados por Marabel y Mavilla, mientras que Vallejo descontó para el Decano.
El equipo de Julio César Falcioni mostró dificultades para generar juego asociado y situaciones claras de gol, y cuando perdió su solidez defensiva también se desmoronó desde lo anímico.
Sin Leandro Díaz, ausente por lesión, el “Decano” careció de profundidad y de herramientas para romper la estructura defensiva del rival. Ramiro Ruiz Rodríguez cumplió una buena labor como centrodelantero, ganando duelos aéreos y peleando cada pelota, pero quedó aislado por la escasa generación del mediocampo.
Tras los dos goles de Sarmiento, el Decano reaccionó con más agresividad y verticalidad, lo que derivó en el descuento de Luciano Vallejo que renovó la ilusión, pero la reacción llegó demasiado tarde para modificar el resultado.
Más allá de la derrota, el partido dejó una enseñanza para el equipo de Falcioni. La solidez defensiva continúa siendo una fortaleza, aunque quedó demostrado que no alcanza cuando el rival obliga a asumir la iniciativa. Atlético deberá incorporar nuevas variantes ofensivas si pretende sostener su crecimiento.
