
Durante los primeros dos años y medio de la gestión de Javier Milei, el Gobierno recaudó más de $1,5 billón a través del Sistema Vial Integrado (SisVial), un fondo que recibe parte del impuesto a los combustibles y tiene como destino la construcción, mantenimiento y rehabilitación de rutas nacionales.
Sin embargo, de los $1,503 billones recaudados entre 2024 y mayo de 2026, se utilizaron alrededor de $394.406 millones para obras viales. Esto significa que cerca de tres cuartas partes de los recursos no fueron ejecutadas con ese objetivo durante el período analizado.
Más de $1 billón quedó en inversiones financieras
Los documentos oficiales muestran que una parte importante de los recursos que todavía no fueron utilizados en rutas quedó colocada en instrumentos financieros.
Al 31 de mayo, el SisVial acumulaba una cartera superior a $1 billón: unos $854.234 millones estaban invertidos en títulos públicos y otros $146.784 millones en plazos fijos. Además, había $37.761 millones inmovilizados en una cuenta corriente.
Según una estimación citada por LA NACION, con esos recursos podrían haberse realizado intervenciones sobre entre 20.000 y 25.000 kilómetros, una extensión equivalente a casi dos tercios de la red vial nacional.
Crecen los reclamos por el estado de las rutas
La baja ejecución contrasta con las advertencias sobre el deterioro de la infraestructura. Un informe técnico de la Federación de Personal de Vialidad Nacional estimó que entre el 65% y el 70% de las rutas nacionales se encuentran en estado regular o malo.
Gobernadores de distintas provincias también cuestionaron públicamente las condiciones de las rutas nacionales y reclamaron mayores inversiones para mantenimiento y reparación.
Desde marzo de 2024, la decisión final sobre la administración de estos recursos está concentrada en el Ministerio de Economía. La situación vuelve a poner en discusión el destino de los fondos recaudados específicamente para infraestructura vial y el nivel de ejecución de las obras.
