
El senador nacional cuestionó que se discutan nombres propios en medio de la crisis nacional.
Durante un encuentro con diversos sectores en la histórica librería El Griego, Juan Manzur se mostró tajante respecto a las especulaciones electorales para el próximo año. Al ser consultado sobre sus propias aspiraciones y el armado de listas, el exgobernador sostuvo que centrar el debate en cuestiones de cargos en este contexto es una equivocación política profunda.
“Hoy no es momento de hablar de candidaturas; a mí me parece que eso es un error”, enfatizó el senador, agregando que “es muy prematuro” plantear nombres cuando la sociedad tucumana enfrenta problemas cotidianos urgentes que requieren la atención inmediata de toda la dirigencia política.
En cuanto a la irrupción de Lisandro Catalán como el elegido por La Libertad Avanza para competir por la gobernación, Manzur evitó darle relevancia a su figura como un competidor directo del peronismo local. “No lo conozco. Yo no sé quién es”, disparó sin vueltas ante la prensa tras ser consultado sobre el funcionario libertario.”Sé que es un funcionario de Buenos Aires, pero no lo conozco”, agregó.
El senador remarcó que solo tiene referencias de que se trata de una figura que desempeña tareas en la Capital Federal, pero insistió en que su foco está puesto exclusivamente en la provincia: “No estoy hablando con él; la responsabilidad nuestra es articular acciones para que nuestra gente aquí en Tucumán esté mejor”.
Un rechazo frontal a las políticas de ajuste nacional
El legislador, junto a Pablo Yedlin, aprovechó el encuentro para ratificar su posición de opositor férreo a la gestión de Javier Milei en el Congreso de la Nación. Manzur fue claro al explicar su postura legislativa de los últimos meses y el sentido de su voto frente a los proyectos enviados por el Poder Ejecutivo. “Desde que está Milei, yo le voté todo en contra porque estoy en desacuerdo con lo que está haciendo y porque entiendo que esto impacta negativamente en las familias tucumanas”, aseguró. Según su visión, el modelo nacional está generando un perjuicio directo en el bolsillo de los trabajadores del norte argentino a través de la recesión y el aumento de tarifas.
Finalmente, Manzur aportó cifras que describen la gravedad del panorama actual, señalando que “no es normal que en un periodo de dos años y medio cierren casi 30.000 empresas en la Argentina”.
El senador advirtió sobre el “endeudamiento fenomenal” que enfrentan las familias para pagar la luz o el gas y lamentó la pérdida de 350.000 puestos de trabajo a nivel país. Ante esta realidad, concluyó con una defensa del rol del Estado y la educación: “Yo creo en una sociedad que incluya; todos los que estamos acá estudiamos en la universidad pública y el gobierno nacional todavía está pensando si transfiere la plata para que las facultades funcionen”.
