
Ocurrió en el Hospital Regional “Dr. Miguel Belascuain”. Una joven dio a luz por cesárea de urgencia y el personal le confirmó el nacimiento de una niña. Cinco horas después, al cambiarle el pañal, la familia descubrió que era varón cuando ya le habían perforado las orejas. El nosocomio admitió el error, inició un sumario administrativo y ofreció un estudio de ADN.
Una familia de la ciudad de Concepción vivió una jornada de angustia tras una grave falla en el protocolo de comunicación e identificación en la Maternidad del Hospital Regional “Dr. Miguel Belascuain”.
La madre, de 23 años, dio a luz mediante una cesárea de urgencia por bradicardia fetal. Tras el procedimiento, el personal de salud felicitó a la joven confirmándole el nacimiento de una beba, en sintonía con lo proyectado en los controles ecográficos previos.
Identificación, colocación de aros y el hallazgo en la habitación
El procedimiento inicial dentro del centro médico continuó bajo la premisa de que se trataba de una niña:
- Trámite de filiación: Tras pasar por el área de Neonatología, el recién nacido fue trasladado a la habitación de la madre. Allí, el personal completó los formularios de identificación y le colocó la pulsera con el nombre asignado por la familia (Emma Amir). Confiados en la información brindada por los profesionales, las enfermeras procedieron a colocarle los aritos tradicionales.Alrededor de las 17:30, más de cinco horas después del parto, la tía del bebé descubrió el sexo biológico al cambiarle el pañal por primera vez.
Ante la falta de respuestas inmediatas del equipo médico en el sector y frente al temor de un eventual intercambio de recién nacidos, la familia radicó la denuncia formal ante la Policía y la Fiscalía de turno del Centro Judicial Concepción para exigir el secuestro de los libros de guardia y la verificación de la trazabilidad.
Comunicado oficial del hospital: sumario y oferta de prueba de ADN
Frente a la repercusión del hecho, la dirección del Hospital Regional de Concepción emitió un comunicado donde reconoció el fallo en el proceso de entrega:
La institución confirmó que el bebé nació con un peso de 3,350 kg y admitió que fue entregado a su madre “con el error de sugerir que el sexo era femenino”.
Se ordenó la apertura de un sumario administrativo para determinar la cadena de responsabilidades entre el personal de quirófano y neonatología.
El nosocomio puso a disposición de los padres la realización de un estudio de ADN de manera gratuita en el centro de diagnóstico (público o privado) que la familia elija para garantizar la certeza del vínculo biológico. Las autoridades informaron que tanto la madre como el recién nacido se encuentran en perfecto estado de salud y que toda la documentación clínica fue entregada a la Justicia.
