
La dinámica política en la Argentina atraviesa un acelerado adelantamiento de los tiempos electorales. Impulsado por el deterioro en los indicadores económicos cotidianos y un creciente pesimismo sobre el futuro, el clima preelectoral irrumpe en la escena nacional. Aunque la desaprobación de la gestión presidencial muestra incrementos significativos, la oposición aún no logra capitalizar completamente el desgaste oficial, configurando un escenario de incertidumbre y desencanto generalizado.
Cae la imagen presidencial y cambian las prioridades de la sociedad
Un relevamiento reciente de la consultora Zentrix señala que la desaprobación de la gestión de Javier Milei alcanzó su punto más crítico en más de un año, ubicando su imagen negativa en el 58,5%. Si bien la desaceleración inflacionaria fue una de las principales banderas de campaña de La Libertad Avanza, la preocupación central de la ciudadanía mutó hacia la insuficiencia de los ingresos y el temor a la pérdida del empleo.
Los salarios del sector privado registrado se mantienen un 0,6% por debajo de los niveles de noviembre de 2023, brecha que se profundiza en el sector público y se agrava por el impacto del aumento de las tarifas de servicios sobre el presupuesto familiar. A esto se suma la pérdida de más de 240.000 empleos privados registrados desde el inicio de la gestión y el cese de operaciones de 30.633 empresas (un 6% del total del tejido productivo), representando la caída más pronunciada para los primeros 30 meses de un mandato presidencial.
La eliminación de las PASO y las proyecciones electorales hacia 2027
Frente a la merma en el respaldo popular, la Casa Rosada busca reactivar alianzas con sectores políticos afines y promueve la eliminación de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). El diagnóstico de los armadores libertarios indica que el Presidente debe asegurar la victoria en primera vuelta, ya que una instancia de ballotage representa un riesgo elevado.
En este marco, causó fuerte repercusión un estudio de la consultora de Jorge Giacobbe que ubica al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, imponiéndose en una segunda vuelta presidencial con el 45,8% de los votos frente al 45,4% de Javier Milei. La discusión temprana sobre el esquema electoral genera incertidumbre en los agentes económicos, quienes tienden a postergar decisiones de inversión y tomar posiciones de resguardo.
Dinámica interna en la Casa Rosada y el foco macroeconómico
En el plano interno, el oficialismo enfrenta reconfiguraciones tras la salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete y una menor presencia pública del asesor Santiago Caputo en medio de diferencias con Karina Milei. El jefe de Estado concentra su confianza técnica en el ministro de Economía, Luis Caputo, para el seguimiento de las variables macroeconómicas y proyectos centrales como la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central.
En paralelo, la agenda del Presidente mantiene un fuerte énfasis en el plano académico e ideológico. Junto al economista Demian Reidel, Milei trabaja en el desarrollo de un escrito teórico titulado “Minimum Viable Scale: Extinction and Escape under Increasing Returns”, enfocado en la desregulación total de mercados y empresas tecnológicas, proyecto con el que aspira a competir por el Premio Nobel de Economía.
Armado de alianzas y posibles candidaturas
Para consolidar las posibilidades de reelección en 2027, el espacio libertario inició conversaciones formales para establecer acuerdos con el PRO. En las mesas de estrategia electoral se analizan diferentes nombres para encabezar las listas en los principales distritos del país.
Entre las alternativas contempladas por los estrategas oficiales, se menciona la postulación de Patricia Bullrich para competir por la gobernación de la provincia de Buenos Aires, apostando a su perfil en materia de seguridad para disputar el electorado bonaerense. Asimismo, se evalúa a Diego Santilli para la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. En cuanto a la fórmula presidencial, ha circulado la posibilidad de incluir a Martín Menem como candidato a vicepresidente para captar adhesiones de sectores del peronismo no alineado.
