
Las declaraciones de Benjamín Vicuña en televisión sobre la distancia con sus hijos menores encendieron la mecha. Mauro Icardi respondió con un duro descargo en redes cuestionando su rol de padre, lo que provocó una escalada de tensión mediática, apoyos cruzados y la ruptura definitiva de los acuerdos legales entre el actor y la China Suárez.
El conflicto se desencadenó tras la participación del actor chileno en el programa PH, Podemos Hablar, donde se refirió entre lágrimas al vínculo con Magnolia y Amancio, los dos hijos que tiene en común con Eugenia “La China” Suárez y que actualmente residen en Estambul junto a la actriz y al futbolista: “Mis hijos pueden estar a 14.000 kilómetros, pero yo estoy muy seguro del vínculo que tengo con ellos, eso no me lo puede robar nadie”, expresó.
La respuesta de Mauro Icardi no tardó en llegar a través de sus historias de Instagram, donde acusó al chileno de victimarizarse para defender una imagen falsa y montar un relato mediático. En su mensaje, el delantero afirmó que los niños llevaban casi 80 días en la Argentina y que el actor solo habría estado con ellos entre 15 y 20 días, rematando con frases irónicas y una segunda publicación con la foto de un baño acompañada por la canción “Ay Ay Ay” de la China Suárez, interpretada como una velada amenaza y una indirecta hacia viejos reclamos de la expareja.
El episodio derivó en una amplia repercusión en la farándula nacional. Mientras que la novia de Vicuña, Anita Espasandin, salió públicamente a respaldarlo en redes sociales para brindarle contención, el actor evitó alimentar el enfrentamiento ante los micrófonos de la prensa declarando estar enfocado exclusivamente en sus compromisos teatrales y en su familia. Por su parte, la conductora Yanina Latorre cruzó con dureza a Icardi en el programa SQP, tildándolo de insensible y cuestionando su actitud por interferir en la relación de un padre con sus hijos. Más allá del impacto televisivo, el cruce mediático rompió el clima de paz entre las partes y derivó en la intervención de los equipos de abogados, quienes deberán reunirse de urgencia para redefinir judicialmente los acuerdos de régimen de visitas y la custodia de los menores.
