
A diferencia de esos casos, en los que las solicitudes fueron frenadas antes de que se otorgara el subsidio, la extensión del mecanismo al Gran Neuquén permitirá revisar beneficios que ya se encuentran vigentes.
Según estimaciones oficiales, cerca de 500 usuarios que actualmente reciben la bonificación serán excluidos por residir en zonas consideradas de “manifiesta capacidad de pago”.
La incorporación de Neuquén fue establecida mediante la Disposición 11/2026 de la Secretaría de Energía y replica el esquema que comenzó a aplicarse durante 2025 en el AMBA, Puerto Madero y Córdoba. El sistema cruza la ubicación de los suministros con información sobre urbanizaciones cerradas, para determinar si corresponden a áreas cuyos residentes, en principio, cuentan con capacidad para afrontar las tarifas sin asistencia estatal.
Para realizar el relevamiento neuquino se utilizaron Sistemas de Información Geográfica (GIS), imágenes satelitales e información sobre urbanizaciones cerradas, que luego fue contrastada con los padrones de usuarios de las distribuidoras y organismos reguladores. Participaron del cruce de datos el Ente Provincial de Energía del Neuquén (EPEN), las cooperativas CALF, CEEZ, Copelco y de Plottier y el organismo regulador nacional.
Una vez identificado un suministro dentro de las zonas alcanzadas, tanto las nuevas solicitudes como los beneficiarios que ya se encontraban inscriptos quedan categorizados como “sin beneficio”. Los usuarios afectados pueden pedir una revisión mediante la plataforma de Trámites a Distancia (TAD), aunque deberán presentar documentación para demostrar que la exclusión fue incorrecta.
Un millón de solicitudes bajo revisión
En paralelo, el Gobierno avanzará con una depuración mucho más amplia de la base de datos utilizada para administrar los subsidios energéticos. Energía desestimará cerca de un millón de solicitudes iniciadas desde 2022 que nunca terminaron de completarse, contienen información incorrecta o no tienen asociado un suministro de electricidad o gas.
En este caso, la medida no implica quitarle el subsidio a un millón de hogares. Según aclararon fuentes oficiales, se trata de trámites que nunca llegaron a convertirse en un beneficio efectivo. Hay solicitudes abandonadas, duplicadas o cargadas con datos que impidieron vincularlas correctamente con un punto de suministro.
Antes de eliminarlas definitivamente, Energía notificará a los titulares a través de los datos informados en la solicitud original, mediante correo electrónico, Mi Argentina y mensajes de texto. A partir de entonces, tendrán un plazo de 60 días corridos para completar o corregir la información. Si no lo hacen, la solicitud será dada de baja.
El Gobierno considera que una parte importante de esos trámites corresponde a personas que comenzaron una inscripción con información incorrecta o incompleta y posteriormente realizaron otra solicitud que sí fue procesada. La depuración busca eliminar esos registros residuales y ordenar la base del Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF).
La excepción serán los usuarios de gas licuado de petróleo (GLP) envasado, garrafas, debido a que ese servicio no cuenta con un punto físico de suministro que pueda vincularse mediante el mismo procedimiento.
