
La paciencia social llegó a su límite frente a la asfixia tarifaria. Bajo las consignas «¿EDET te parece una estafa? Marchemos» y «¿La luz te resulta impagable? Sumate», la Red de Defensa al Consumidor y Usuarios (REDECU) oficializó una convocatoria a una movilización masiva para el próximo lunes 5 de octubre, a las 20:00 horas, para repudiar los incrementos en la energía y la inacción de los organismos de control.
La protesta busca canalizar el profundo descontento de hogares y comercios ante un esquema de boletas astronómicas y cortes reiterados que colocan a la provincia en una situación de extrema vulnerabilidad.
Situación límite en los barrios y riesgo de quiebra comercial
La escalada de precios impulsada por la desregulación nacional y las resoluciones locales generó un impacto devastador en la economía cotidiana. En los barrios tucumanos, las familias se enfrentan a escenarios dramáticos: desde vecinos que recurren al uso de carbón para calentar agua por el terror de encender un artefacto eléctrico, hasta personas obligadas a desprenderse de muebles y herramientas de trabajo para reunir el dinero de la factura.
Por su parte, el sector productivo y comercial —especialmente hoteleros y gastronómicos— advierte sobre un riesgo inminente de cierres y quiebras masivas. Los empresarios denuncian que los cargos por potencia contratada superan con creces a la energía efectivamente consumida, volviendo inviable la operatoria diaria de los negocios.
Repudio al monopolio, pasividad oficial y la resistencia legal de REDECU
El rechazo ciudadano apunta de manera directa contra la empresa distribuidora EDET —controlada por el grupo Edison Energía de los hermanos Neuss— y contra el Ente Provincial de Regulación de los Servicios Públicos (ERSEPT). Mientras la prestataria continúa presionando por nuevos aumentos sobre el Valor Agregado de Distribución (VAD) en medio de un servicio deteriorado que destruye electrodomésticos por oscilaciones de tensión, el ente regulador es señalado por operar con «llamativa pasividad», convalidando subas a través de trámites de escritorio y fórmulas obsoletas.
Frente a este cuadro de desamparo, REDECU se erige como el principal bastión de resistencia jurídica. La entidad acumula antecedentes históricos en la Justicia logrando condenas millonarias contra EDET por daño punitivo, y actualmente encabeza la batalla técnico-legal impugnando las consultas públicas del ERSEPT, frenando cobros retroactivos y exigiendo ante la Corte Suprema la aplicación de la doctrina del fallo CEPIS para garantizar audiencias previas, transparentes y vinculantes. La marcha del 5 de octubre buscará trasladar toda esa pelea de los expedientes directamente a las calles.
