
Un informe del International Research Institute for Climate and Society de la Universidad de Columbia advierte que la anomalía térmica en el océano Pacífico superará los +3 °C. La convergencia total de los modelos de pronóstico anticipa que el evento alcanzará una categoría de “Súper Niño” con vigencia hasta febrero de 2027, lo que podría provocar más de 450.000 muertes por olas de calor a nivel global.
Los modelos de proyección climática de la Columbia Climate School ratificaron un fortalecimiento sin precedentes del fenómeno de El Niño-Oscilación del Sur (ENSO). De acuerdo con el relevamiento técnico, el índice Niño 3.4 registrará desviaciones superiores a los +3,0 °C sobre la media histórica en el Pacífico ecuatorial durante la ventana crítica que se extiende de octubre a febrero. Con una probabilidad del 100% de mantenerse activo hasta principios de 2027, las organizaciones meteorológicas prevén que este evento se posicione entre las manifestaciones climáticas más intensas de las que se tenga registro.

En paralelo, un análisis difundido por el Climate Impact Lab advirtió sobre las severas consecuencias humanitarias que desencadenará el fenómeno, estimando que el incremento medio de 1,2 °C en las temperaturas terrestres generará un 44% más de días con calor extremo respecto a un período habitual. Las proyecciones epidemiológicas calculan que el exceso de temperatura podría ocasionar hasta 451.000 fallecimientos asociados en todo el mundo entre septiembre de 2026 y febrero de 2027. La región del Sahel africano —que abarca países como Nigeria y Sudán— y naciones del sudeste asiático como Indonesia se perfilan como los territorios más expuestos a las anomalías térmicas extremas.

