
Horacio Marín dijo en París que su trabajo “no es la inflación” y explicó que la petrolera usa un “buffer” para amortiguar las subas del crudo. Si el petróleo sigue alto por el conflicto en Medio Oriente, advirtió que podría haber aumentos en el surtidor.
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, reconoció en París que la nafta está cara, pero aseguró que no va a bajarla. “La nafta no la voy a bajar”, afirmó, y justificó su postura al señalar que su trabajo no consiste en combatir la inflación.
Según explicó, la compañía aplica un mecanismo para contener los aumentos, en un contexto marcado por la extensión del conflicto en Medio Oriente, que impactó en el precio internacional del petróleo. La idea es evitar una caída brusca del consumo. Marín recordó que en marzo la demanda sufrió una contracción de entre 10% y 20%, que afectó sobre todo a la clase media.
El sistema funciona con un promedio de precios que le permite a YPF recuperar ingresos cuando el crudo baje, aunque el propio ejecutivo admitió que, en el corto plazo, eso puede demorar la recuperación de los ingresos de la empresa.
Posible suba en los surtidores
Marín anticipó que, si el petróleo se mantiene en niveles altos, podría ser necesario un aumento de la nafta. La estrategia de la petrolera, dijo, apunta a la competitividad y a evitar medidas que “rompan el mercado” o que la gente no pueda afrontar, dado que la demanda es muy sensible a los incrementos bruscos.
Una actividad que, para YPF, no se ve tan floja
Sobre la economía, el CEO indicó que los índices de la compañía no reflejan el retroceso que muestran datos oficiales, como los del Indec. Según dijo, la demanda de naftas terminará septiembre sin variación, tras haber arrancado el año con una caída de 2% anual.
El contexto impositivo
La postergación de los impuestos a los combustibles hasta el 1° de noviembre, dispuesta por el Gobierno, también forma parte del escenario de precios.
Qué puede pasar de acá en adelante
La política de YPF busca estabilizar la demanda y proteger su rentabilidad a largo plazo, pero deja abierta la incógnita sobre cómo evolucionarán los precios en el mercado interno. La decisión de no bajar la nafta, aun admitiendo que es cara, refleja la dificultad de equilibrar las variables macroeconómicas, los costos internacionales y la capacidad de consumo de los argentinos.
El tema se sigue de cerca en el interior productivo, como Tucumán, donde el transporte y la actividad agroindustrial dependen directamente del valor de los combustibles. La evolución del conflicto en Medio Oriente y la volatilidad del crudo serán claves: podrían obligar a YPF a replantear su estrategia del “buffer” y a trasladar mayores aumentos al surtidor.
Fuente: declaraciones de Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, en París.
