
En el cierre de la Argentina Week en la capital francesa, el ministro de Economía argumentó que el país no se encuentra en recesión sino experimentando una tasa de crecimiento menor a la previa. En sus declaraciones, justificó el nivel del riesgo país en torno a los 650 puntos básicos por la volatilidad global y las incertidumbres de cara a las elecciones, al tiempo que prometió un repunte de la actividad para el segundo semestre apuntalado por la obra pública concesionada y el crédito.
Durante su participación en el encuentro con inversores internacionales en Francia, el ministro de Economía, Luis Caputo, analizó la coyuntura macroeconómica argentina y justificó la reciente suba del riesgo financiero —que pasó de los 400 a bordear los 650 puntos básicos— ubicándola en el contexto del incremento de tasas internacionales y el encarecimiento energético global que afectó a las economías regionales. Asimismo, reconoció que la cautela del sector financiero también responde a la incertidumbre del ciclo electoral respecto a la gobernabilidad y las garantías de no retorno a esquemas de regulaciones previas, si bien remarcó que el interés por inversiones de economía real de largo plazo se mantiene sólido.Respecto del nivel de actividad y los últimos datos del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), Caputo desestimó que la economía haya entrado en un proceso recesivo y sostuvo que la métrica de tendencia-ciclo confirma una expansión sostenida desde hace 29 meses, aunque a un ritmo más atenuado del 0,2% mensual.
El titular del Palacio de Hacienda auguró una aceleración para el cierre del año traccionada por la recaudación tributaria, el despegue del crédito hipotecario e prendario, y el inicio en octubre de la construcción de 9.000 kilómetros de corredores viales bajo el sistema de concesiones privadas. Finalmente, reafirmó la fluidez en el vínculo con el FMI y defendió la trayectoria de desinflación como la vía principal para la recuperación del salario real.
