
El emblemático templo del casco histórico de San Miguel de Tucumán volverá a recibir a fieles y visitantes en coincidencia con el Día de San Francisco de Asís. La intervención estructural resolvió fallas edilicias severas y fisuras críticas en la nave principal y el altar, habilitando la circulación segura en la mayor parte del monumento.
Un acontecimiento trascendental para la preservación del patrimonio arquitectónico, histórico y cultural de la capital tucumana se concretará este domingo 4 de octubre con la reapertura parcial de la Iglesia San Francisco, edificio cerrado al público desde 2018 debido a severos riesgos estructurales. Los trabajos de consolidación, llevados adelante por la firma Línea Construcciones, requirieron complejas obras de ingeniería en la nave central, la nave lateral sur y el presbiterio. Según detalló la arquitecta y responsable de la obra, Martina Paz, el montaje de los andamios permitió abordar aberturas estructurales críticas en el sector del altar. Los equipos técnicos lograron la reparación de grietas, la instalación de una nueva iluminación LED y la afinación de su histórico órgano, verificando además que los retablos se encontraban en un estado de conservación más favorable de lo previsto.
La recuperación del templo fue posible gracias a un esquema de articulación pública y privada en el que intervinieron la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, el Gobierno de la Provincia, la Compañía Azucarera Los Balcanes y la Comisión de Puesta en Valor del Conjunto Franciscano, junto con el trabajo voluntario de estudiantes de Arquitectura y Museología en las tareas de puesta a punto. Aunque la restauración continuará en etapas posteriores sobre el crucero y la nave lateral norte, la habilitación de la nave principal devuelve a la comunidad tucumana un símbolo medular de su identidad y fe.
