
La Real Academia de Ciencias de Suecia premió a Henri Kagan y Kenso Soai por explicar por qué los seres vivos usan una sola versión de cada molécula.
La Real Academia de las Ciencias de Suecia otorgó este miércoles el Premio Nobel de Química 2026 al francés Henri Kagan (nacido en 1930) y al japonés Kenso Soai (nacido en 1950), por resolver un misterio científico de más de un siglo: por qué los organismos vivos utilizan solo una de las dos versiones posibles de ciertas moléculas.
El enigma que resolvió el Nobel de Química 2026
Algunas moléculas, como los aminoácidos, existen en dos variantes que son imágenes especulares una de la otra, como ocurre con la mano izquierda y la derecha. Sin embargo, las proteínas de las células contienen solo una de esas formas, y la otra casi no aparece en la naturaleza.
Los científicos llaman a este fenómeno homoquiralidad, un término que proviene de las palabras griegas que significan “igual” y “mano”. Durante décadas, su origen fue una incógnita para la química, porque en el laboratorio las reacciones daban siempre proporciones iguales de las dos variantes.
El problema no era solo teórico. Cuando se diseñan moléculas que van a interactuar con seres vivos, como los medicamentos, solo una de las dos imágenes especulares produce el efecto buscado. Por eso, lograr que una reacción fabricara una sola versión era una de las metas que los químicos perseguían desde hacía años.
El trabajo de Kagan y Soai, centrado en los efectos no lineales y la autocatálisis en la síntesis orgánica asimétrica, permitió a los químicos impulsar reacciones que conducen a la homoquiralidad. Así, los dos investigadores explicaron cómo pudo surgir esa preferencia que hoy comparten todas las formas de vida.
La semana de anuncios comenzó el lunes con el Nobel de Medicina, que recibieron el estadounidense Karl Deisseroth y los alemanes Peter Hegemann y Georg Nagel por hallar en algas microscópicas las proteínas que permiten encender y apagar neuronas en animales vivos. El martes, el Nobel de Física fue para el belga Francis Halzen, impulsor del observatorio IceCube en la Antártida, que detectó neutrinos cósmicos de altísima energía.
En 2025, el galardón de Química había distinguido a Susumu Kitagawa, Richard Robson y Omar M. Yaghi por desarrollar materiales porosos capaces de recolectar agua del aire del desierto y capturar dióxido de carbono. Desde 1901, el premio se entregó 117 veces a 198 investigadores.
Este año, cada categoría está dotada con 12 millones de coronas suecas, cerca de 1,1 millones de euros, un millón más que en 2025, según la Fundación Nobel. Como en este caso hay dos premiados, el monto se reparte entre ambos.
