
Alberto Ades, economista con fuerte presencia en Wall Street como trader y corredor de bolsa, viene ganando terreno últimamente en el entorno del presidente Javier Milei.
Este viernes su nombre fue noticia tras la reunión que tuvo con el mandatario en la que acercó una evaluación crítica del programa del ministro de Economía, Luis Caputo y sugirió ajustes en la política monetaria y cambiaria. Sus planteos reavivaron las tensiones internas por el rumbo del ajuste en la antesala electoral en medio del escándalo que generó la denuncia penal contra el funcionario a raíz del informe de la Auditoría General de la Nación (AGN) por las operaciones que el Banco Central llevó a cabo con el oro argentino.
“Los procesos de transformación estructural no están exentos de costos”: esa premisa, tan citada en la teoría económica como en los manuales del Fondo Monetario Internacional, volvió a escena en la Argentina a partir de un posteo de Ades, quien aparece como un posible reemplazo de “Toto” Caputo.
En medio de las versiones sobre tensiones entre el ministro de Economía y el ala política del gobierno que encabeza Karina Milei, Ades publicó en las últimas horas un extenso mensaje en X con correcciones y sugerencias sobre el rumbo actual del plan económico.
Su intervención llegó después de haber irrumpido en la reunión de gabinete del lunes, episodio que, según la versión que circuló, dejó a Caputo incómodo y a la defensiva, según el medio La Política Online.
Tal como anticipó el citado medio, Caputo habría intentado minimizar el impacto de ese encuentro alegando un malestar inexistente, en un intento por evitar escuchar cuestionamientos de un economista admirado y promocionado por Milei. La escena expuso, una vez más, la disputa de fondo dentro del oficialismo: cómo sostener la desinflación sin agravar el costo social y político de la recesión.
Ades elogió primero la transformación encarada por Caputo y por el titular del Banco Central, Santiago Bausili, pero luego introdujo sus reparos. Entre ellos, sostuvo que la política monetaria es demasiado restrictiva y ratificó su mirada sobre el atraso cambiario, un problema que golpea con especial dureza a sectores intensivos en mano de obra, como la industria, la construcción y el turismo.
