
El huracán Isaías golpeó la costa del golfo de México durante la noche del viernes y provocó importantes daños en Florida y Alabama, Estados Unidos. El fenómeno ingresó a tierra cerca de Destin, en el noroeste de Florida, con vientos que alcanzaron los 165 kilómetros por hora.
Según los reportes difundidos este sábado 10 de octubre, más de 800.000 usuarios de Florida, Alabama y Georgia sufrieron interrupciones en el suministro eléctrico. Además, se registraron calles inundadas, árboles derribados y daños en viviendas y comercios.
Isaías perdió fuerza durante su avance hacia el interior del territorio estadounidense y se degradó a ciclón postropical, aunque las autoridades advirtieron que todavía representa un riesgo para distintas regiones del sureste del país.
Inundaciones, destrozos y cortes de electricidad
Las localidades de Pensacola y Destin, en Florida, estuvieron entre las más afectadas por el paso del huracán. Los fuertes vientos provocaron la caída de árboles y postes eléctricos, mientras que las lluvias dejaron numerosas calles anegadas.
En Pensacola, las imágenes difundidas en redes sociales mostraron daños en edificios, vehículos y comercios. Incluso se registró el desprendimiento del techo de un hotel debido a la intensidad de las ráfagas.
En Alabama también se reportaron inundaciones y cortes de rutas. Las autoridades del condado de Houston dispusieron cierres de caminos por la presencia de árboles y cables eléctricos caídos.
El huracán perdió intensidad, pero continúa el riesgo
El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC) informó que Isaías se debilitó rápidamente después de tocar tierra y avanzar sobre Alabama.
Sin embargo, los meteorólogos mantienen las advertencias por lluvias intensas, inundaciones repentinas y posibles tornados en sectores de Florida, Alabama, Georgia y las Carolinas.
Para algunas zonas del sureste estadounidense se esperan acumulaciones de precipitaciones de entre 100 y 200 milímetros durante el fin de semana.
Emergencia y complicaciones en el transporte
El paso del huracán también provocó alteraciones en el transporte aéreo. Durante el viernes se suspendieron numerosos vuelos en los aeropuertos del noroeste de Florida, incluido el de Destin-Fort Walton Beach.
Las autoridades pidieron a los residentes evitar desplazamientos innecesarios y mantenerse alejados de las zonas inundadas o con cables eléctricos caídos.
Isaías se convirtió en el primer huracán de la temporada del Atlántico de 2026 en tocar tierra en Estados Unidos. Aunque el sistema continúa debilitándose, los equipos de emergencia permanecen desplegados para asistir a las comunidades afectadas.
