
Max Verstappen saldó una de las pocas cuentas pendientes que tenía en la Fórmula 1. Este domingo fue el más rápido en el Gran Premio de Singapur después de un fin de semana en el que no dejó nada para los demás: consiguió las dos poles, ganó la Sprint y se quedó con el primer lugar en su largada número 250.
El neerlandés sumó su segundo triunfo consecutivo, tras la victoria en Sepang, y volvió a mostrar a un Red Bull capaz de marcar el ritmo adelante. Charles Leclerc fue su principal rival y terminó segundo, a 7s335. Kimi Antonelli completó el podio a 24s573 y amplió su ventaja en el campeonato.
Para Franco Colapinto, la noche tuvo otro desenlace. Su Alpine se detuvo en la vuelta 31, antes de realizar la primera parada en boxes. El argentino quedó fuera de las dos carreras del fin de semana por problemas en el auto.
Verstappen tuvo que defender el liderazgo desde el comienzo. Leclerc largó mejor y llegó a discutirle la posición hasta la primera curva, pero Max sostuvo la línea interna y quedó adelante. Después, el monegasco se mantuvo cerca, esperando una oportunidad que no llegó.
