
Tucumán fue escenario de una convocatoria histórica para el rock nacional. Más de 50.000 personas se congregaron en el Hipódromo para vivir la misa ricotera de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, en el último recital del año de la banda que mantiene vivo el legado musical del Indio Solari tras su fallecimiento.
La enveradura del evento superó las fronteras provinciales y reunió a seguidores de distintas generaciones y lugares del país, como así también gente de Chile, Paraguay y Uruguay.
La expectativa comenzó a sentirse desde los días previos, con la llegada de fanáticos que viajaron especialmente para participar del espectáculo generando un colorido especial en las calles de San Miguel de Tucumán, donde se pudo ver gente con remeras y banderas con la cara del Indio.
Para muchos, la presentación fue mucho más que un recital: significó la oportunidad de compartir una experiencia colectiva ligada a una de las identidades más fuertes del rock argentino.
La banda cantó 32 temas en los que repasó la legendaria obra del músico. Hubo canciones del primer álbum de Los Redondos, inéditos como “Un tal Brigitte Bardot”, “Susanita” y “Mi genio amor”, versiones en voces femeninas de “Todo un palo” y “Blues de la libertad”, mientras que la voz de Solari estuvo presente en “Un ángel para tu soledad”, “Encuentro con un ángel amateur” y en un cierre apoteósico con “Jijiji”.
