sábado, octubre 17NorteMultimedios | TUC | AR

Identificaron los restos de un estudiante tucumano secuestrado durante la dictadura

Los restos de Carlos Rafael Medina, secuestrado en abril de 1976 cuando tenía 20 años, fueron identificados en el Pozo de Vargas. El trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) fue posible gracias al análisis genético y a muestras de ADN aportadas por sus hermanos.

Los restos de Carlos Rafael Medina, un estudiante universitario tucumano secuestrado durante la última dictadura militar, fueron identificados por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF). Sus restos óseos habían sido recuperados en el Pozo de Vargas, una fosa clandestina ubicada cerca de Tafí Viejo.

La identificación fue comunicada esta semana a sus familiares durante una audiencia en el Juzgado Federal N° 2 de Tucumán, a cargo del juez Guillermo Díaz Martínez. Participaron sus hermanos, Silvia y Jorge Medina, junto con familiares de Silvia.

El proceso fue posible mediante el análisis genético de los restos y el cotejo con muestras de ADN aportadas por los dos hermanos de Carlos. La toma de muestras se realizó en el marco de un convenio de colaboración con la Secretaría de Derechos Humanos de Tucumán.

En los próximos días se concretarán la restitución de los restos y la ceremonia correspondiente.

El secuestro ocurrió en El Manantial en 1976

Carlos Rafael Medina tenía 20 años, estudiaba en la universidad y vivía en San Miguel de Tucumán. En la madrugada del 15 de abril de 1976, un grupo armado irrumpió en su vivienda del barrio Mercantil de El Manantial, registró la casa y se lo llevó por la fuerza.

El secuestro fue presenciado por su madre, su hermana, su cuñado y otros familiares. Desde entonces, su destino quedó ligado a la búsqueda de verdad sobre los crímenes cometidos durante la última dictadura.

De acuerdo con la información difundida sobre el caso, otros compañeros de colegio de Medina también fueron secuestrados en esos días. Algunos fueron identificados recientemente por el EAAF a partir de restos recuperados en el mismo sitio.

Pozo de Vargas: una fosa clandestina clave para la memoria

El Pozo de Vargas está ubicado cerca de Tafí Viejo y es uno de los principales sitios de recuperación e identificación de víctimas del terrorismo de Estado en Tucumán. Se trata de un antiguo pozo de agua utilizado para el abastecimiento ferroviario que fue empleado para ocultar los cuerpos de personas asesinadas durante la represión ilegal.

Los trabajos de recuperación de restos están a cargo del Colectivo de Arqueología, Memoria e Identidad de Tucumán (CAMIT), mientras que el EAAF realiza los análisis genéticos para establecer las identidades.

Según los datos difundidos en el reporte, hasta el momento fueron identificadas 122 personas entre los restos correspondientes a un mínimo de 149 individuos representados genéticamente hallados en el lugar.

También te puede interesar

WhatsApp
YouTube
Instagram