
Desarrollado en el país por Laboratorios Richmond y aprobado por la ANMAT, el dispositivo detecta anticuerpos contra el virus en el fluido oral.
Los avances en la detección y el tratamiento del VIH transformaron el abordaje de la infección, que hoy puede tratarse como una enfermedad crónica. Según estimaciones de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la mortalidad en América Latina se redujo un 28%. Sin embargo, el diagnóstico tardío y el estigma siguen siendo desafíos para la respuesta sanitaria.
En ese contexto, la posibilidad de realizarse una prueba en el hogar busca sumar una alternativa para quienes encuentran barreras para acceder al testeo. El autotest apunta a facilitar la detección, aunque no reemplaza la consulta ni los estudios de confirmación cuando el resultado es reactivo.
Tratamientos y prevención
Los tratamientos actuales pueden suprimir la presencia del virus en la sangre. Cuando la carga viral se mantiene indetectable, la evidencia indica que el VIH no se transmite por vía sexual. Este principio se conoce como I = I: indetectable es igual a intransmisible.
La evolución terapéutica también modificó la vida cotidiana de las personas con VIH: de esquemas que podían requerir varios comprimidos diarios se pasó, en muchos casos, a tratamientos de una sola pastilla. La infección continúa sin tener una cura disponible, pero los tratamientos seguros y eficaces permiten sostener una buena calidad de vida. Aun así, los avances médicos no eliminaron el estigma ni detuvieron por sí solos las nuevas infecciones.

Un dispositivo para uso doméstico
Laboratorios Richmond desarrolla en Argentina el dispositivo OraQuick® HIV Self-Test, una prueba de uso doméstico que detecta anticuerpos contra el VIH-1 y el VIH-2 mediante una muestra de fluido oral. De acuerdo con la compañía, es la primera autoprueba de estas características disponible en el país.
Para realizarla, la persona debe pasar un hisopo por las encías y luego colocarlo en un vial con una solución reveladora incluida en el envase. El resultado se obtiene entre los 20 y los 40 minutos, sin necesidad de agujas. El producto estará disponible en farmacias y en MiTest, una plataforma de comercio electrónico, y será el primer producto de venta directa al consumidor de Laboratorios Richmond.
El precio estimado informado para el autotest es de $27.500, aunque el valor final puede variar según el canal de comercialización. Durante la presentación se planteó que, en el mediano o largo plazo, la autoridad sanitaria nacional podría evaluar su incorporación a estrategias públicas de prevención y diagnóstico.
El dispositivo fue aprobado por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), luego de una evaluación que incluyó un estudio clínico local realizado en la Fundación Huésped con alrededor de 100 muestras. Hasta su autorización, no había en el mercado argentino una prueba de estas características destinada al uso en el hogar.

Cómo interpretar el resultado
La prueba identifica anticuerpos contra el VIH-1 y el VIH-2. OraSure Technologies, fabricante estadounidense del dispositivo, informa que la sensibilidad y la especificidad superan el 99% cuando se utiliza de acuerdo con las instrucciones. La prueba fue aprobada en 2012 por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) y se comercializa en más de 50 países, entre ellos Estados Unidos, países de la Unión Europea y distintas naciones de América Latina.
La infectóloga Florencia Cahn, de la Fundación Huésped, explicó a Infobae que el autotest es una herramienta de tamizaje. Por eso, un resultado reactivo debe confirmarse mediante estudios de laboratorio en un centro de salud. Una respuesta no reactiva se considera concluyente solo si pasaron al menos tres meses desde la última posible exposición al virus.
La especialista señaló que la eficacia depende de seguir las instrucciones y de contar con información clara sobre los pasos posteriores. La accesibilidad, indicó, debe estar acompañada por la posibilidad de vincular rápidamente a las personas con el sistema de salud.
Florencia Cahn recordó el lema “Siempre es mejor saber” y explicó: “Si el resultado te da positivo podés acceder a un tratamiento que te permite tener una buena calidad de vida y no transmitir el virus por vía sexual (Indetectable = Intransmisible). Si el resultado es negativo, te seguís cuidando”.

La situación del VIH en Argentina
En Argentina viven alrededor de 140.000 personas con VIH y cada año se registran cerca de 6.900 nuevos diagnósticos. El último boletín epidemiológico del Ministerio de Salud indicó que el 49% de las detecciones ocurre de manera tardía, cuando ya existe compromiso inmunológico. En 2021, esa proporción había sido del 43,8%.
En diálogo con Infobae, Maximiliano Bergman, director médico de Laboratorios Richmond, sostuvo que el diagnóstico oportuno continúa siendo una prioridad. Señaló que en el país se registran cerca de 19 diagnósticos nuevos por día y que una detección tardía puede demorar el inicio del seguimiento médico y del tratamiento.
“Ampliar el testeo y vincular rápidamente a las personas con el tratamiento es fundamental”, planteó Maximiliano Bergman durante la presentación del dispositivo. Sin atención médica, la carga viral puede aumentar y la infección puede avanzar hasta estadios asociados con enfermedades oportunistas.
El diagnóstico tardío también tiene consecuencias en la mortalidad. Maximiliano Bergman advirtió que todavía se producen muertes vinculadas con etapas avanzadas de la infección. En Argentina, la tasa de mortalidad por VIH fue de 2,4 por cada 100.000 habitantes en 2023.

Complemento de las estrategias existentes
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda los autotests como complemento del testeo tradicional, especialmente para personas que no acceden con frecuencia al sistema formal de salud. En Argentina, la Ley Nacional de Sida garantiza pruebas gratuitas y confidenciales en hospitales y centros de salud.
Florencia Cahn enmarcó el autotest en una estrategia de prevención combinada, que incluye el testeo, el diagnóstico temprano, el acceso al tratamiento y las profilaxis previa y posterior a la exposición, conocidas como PrEP y PEP. También recordó que una persona con VIH que mantiene su carga viral suprimida no transmite el virus por vía sexual.
“OraQuick® no compite con el sistema público ni lo reemplaza: lo complementa, ampliando las opciones para quien necesita testearse”, afirmó Maximiliano Bergman. El directivo vinculó la detección temprana con el acceso oportuno al tratamiento y la prevención de nuevas transmisiones.
La incorporación del dispositivo abre para Laboratorios Richmond una línea de autodiagnóstico complementaria a su actividad farmacéutica. La compañía cotiza en Bolsas y Mercados Argentinos bajo el símbolo RICH y desarrolla medicamentos para VIH, oncología y enfermedades cardiovasculares. La disponibilidad del autotest suma una opción al diagnóstico, dentro de una respuesta que también requiere información, confirmación clínica y acceso sostenido a la atención.
