
El sistema sanitario de Tucumán se encuentra en estado de máxima vigilancia tras la confirmación de nuevos casos de chikungunya en el territorio provincial. El ministro de Salud, Luis Medina Ruiz, informó que la cifra de infectados podría ascender a ocho en las próximas horas, tras los análisis realizados por la sala de situación.
Esta nueva amenaza epidemiológica guarda una relación directa con el complejo escenario regional, afectado por el cambio climático y las inundaciones en el norte argentino. La explosión de casos en Bolivia y Salta ha generado una presión sanitaria que ya impacta en los centros de salud locales.
Ante la detección de cuadros sospechosos, la provincia ha puesto en marcha un protocolo de “control de foco” de carácter preventivo y obligatorio. Los equipos técnicos intervienen de manera inmediata en el domicilio del paciente, sin esperar la confirmación oficial del laboratorio para iniciar el bloqueo.
El operativo consiste en la eliminación de criaderos en la vivienda del afectado y la provisión de repelentes para el grupo familiar conviviente. Posteriormente, las acciones de rastrillaje se extienden a un radio de hasta 200 metros a la redonda para detectar otros posibles focos de contagio.
El ministro destacó al programa Los Primeros que el personal de salud no solo busca a personas con síntomas febriles en las manzanas linderas, sino también a trabajadores de la zona. Se intenta evitar que el virus se traslade de forma inadvertida hacia otros puntos estratégicos de la ciudad a través del movimiento de personas infectadas.
Un dato que preocupa a las autoridades es la falta de una herramienta de inmunización específica para esta patología. A diferencia del dengue, donde la provincia ya aplicó más de 193.000 vacunas, para la chikungunya no existe actualmente una vacuna disponible en el mercado sanitario.
Desde el punto de vista clínico, Medina Ruiz advirtió sobre la severidad del dolor articular que caracteriza a esta afección. Los pacientes suelen presentar una postura encorvada debido a la intensidad del malestar físico, lo que diferencia claramente este cuadro de otras infecciones virales similares.
Finalmente, el Ministerio instó a la población a acudir a los centros asistenciales ante los primeros síntomas de fiebre alta o vómitos. La consulta temprana es considerada el factor determinante para evitar complicaciones graves, como la deshidratación severa, y para cortar la cadena de transmisión comunitaria.
