El consumo de carne vacuna tocó su piso en dos décadas y promedia 46 kilos anuales por habitante
El tradicional asado de los domingos atraviesa su hora más crítica en los mostradores argentinos. Un lapidario informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados (CICCRA) confirmó que el consumo interno de carne vacuna se derrumbó en agosto a un mínimo histórico de 46 kilos por habitante al año, marcando el registro más bajo desde que se iniciaron las series estadísticas en 2005.
La abrupta contracción responde a una ecuación implacable: la persistente pérdida de poder adquisitivo de los hogares frente a una escalada de precios que superó con holgura a la inflación general, obligando a los consumidores a recortar drásticamente uno de los pilares de la dieta nacional.
Precios por las nubes y migración hacia proteínas más baratas
El relevamiento sectorial ...





