
La crisis del sector de electrodomésticos en el país se encuentra en un momento crítico. Este jueves se conoció que la cadena Pardo avanza con el cierre de sucursales en distintas provincias, en un contexto marcado por la caída del consumo, el deterioro del poder adquisitivo y el crecimiento de las compras online, incluso desde el exterior.
El fenómeno no es aislado: otras empresas históricas como Frávega y Garbarino también enfrentan severas dificultades, evidenciando un cambio estructural en el modelo comercial del retail físico.
¿Por qué cierra la cadena Pardo?
En los últimos días, Pardo concretó el cierre de su sucursal en Rafaela, Santa Fe, sumando un nuevo punto a una serie de bajas recientes. La decisión se conoció a partir de un cartel colocado en el local, donde se informaba el “cierre total” y se detallaban los mecanismos para que los clientes continúen abonando sus cuotas mediante transferencia bancaria.
Según fuentes del sector, la empresa pasó en pocos años de 74 sucursales activas a 62, aunque mantiene operativo su centro logístico. El ajuste se suma a cierres recientes en Río Cuarto y General Deheza, en Córdoba a causa de la caída de ventas. En este último caso, el cierre sorprendió incluso a los empleados, quienes se enteraron al llegar al local y encontrarlo cerrado.
