La despedida de la Selección Argentina en el país antes del Mundial 2026 tuvo un cierre agridulce. Pese a la contundente victoria por 5-0 frente a Zambia, el clima festivo en la Bombonera se vio empañado por la situación judicial de Claudio “Chiqui” Tapia, procesado esta semana en una causa por presunta evasión fiscal. Ante los rumores de una fractura interna en el plantel, Rodrigo De Paul tomó la palabra para marcar la cancha.
“Al final somos un país que, en lugar de unirse, muchas veces destruye y genera polémicas. Que quede claro que nosotros somos jugadores de fútbol y venimos a jugar al fútbol”, disparó el volante del Inter Miami en diálogo con TyC Sports. Sus declaraciones llegan en un momento crítico, donde las redes sociales se hicieron eco de una supuesta tensión entre los referentes y la dirigencia.
“No entendemos de esos lugares”
De Paul fue tajante al despegar al grupo de las investigaciones que rodean a la calle Viamonte: “Nosotros no hacemos política, no entendemos de esos lugares. Quienes tienen que hacerlo son los políticos”. Con este mensaje, el “Motorcito” buscó desactivar las versiones que indicaban que el apoyo de los jugadores al presidente de la AFA estaba condicionado por el avance de la causa judicial.
Un pedido de unidad antes del Mundial
A pocos meses del inicio de la Copa del Mundo, el mediocampista pidió responsabilidad a los medios y a la hinchada:
- Foco deportivo: “Que nos juzguen por lo que hacemos dentro de la cancha. Vamos a defender la camiseta en el lugar que tanto nos costó conseguir”.
- Contra la desinformación: “Es bueno no desinformar. Intentar desunir lo que se construyó no me parece justo. Hay que ir para adelante, no retroceder”.
