
Este martes se inicia el segundo debate oral por la muerte de El Diez luego de una seguidilla de trabas, obstáculos y postergaciones de parte de las defensas.
A casi 400 días de la suspensión y nulidad del primer debate, a causa del escándalo protagonizado por la jueza Julieta Makintach y el documental ilegal que protagonizó durante las audiencias, los Tribunales de San Isidro se preparan para comenzar el segundo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, este martes 14 de abril desde las 10 de la mañana. Cabe recordar que el proceso fue demorado, obstaculizado y postergado en diversas ocasiones por intervenciones o planteos de las partes que buscaban que el juicio no se llevara a cabo.
En este contexto, el palacio judicial de San Isidro volvió a estar reforzado por un gran operativo de seguridad y cámaras de televisión que buscan tomar a los protagonistas y hasta conseguir alguna testimonial en la previa. Por su parte, el proceso estará a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal N° 7, integrado por los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón; mientras que los acusados son un total de siete trabajadores de salud señalados por el delito de “homicidio simple con dolo eventual” cuya pena es de entre 8 y 25 años de prisión.
Diego Armando Maradona fue vigilado y llevado hacia su fallecimiento, según la fiscalía y la querella, por siete personas puntuales aquel 25 de noviembre de 2020. Entre ellos figuran: el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, el enfermero Ricardo Almirón, su jefe Mariano Perroni, el médico clínico Pedro Di Spagna y la coordinadora de la prepaga, Nancy Forlini. Los dos primeros, los más grandes apuntados por parte de la familia del Diez.

Es importante señalar que la audiencia de este martes -donde se escucharán los lineamientos del juicio- es la única que será transmitida en vivo por la Suprema Corte Bonaerense. Podrán estar en la sala todos los familiares de Maradona pero no pasará ninguno de los 127 testigos propuestos de cara al proceso penal.
Los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren intentan demostrar, desde el primer juicio que debió haberse anulado, que el ex futbolista fue víctima de la irresponsabilidad de su cuerpo médico y que su muerte se podía evitar. Las querellas -integradas por Fernando Burlando, Félix Linfante y Gustavo Pascual, Mario Baudry, Eduardo Ramírez y Pablo Jurado- están de acuerdo con lo planteado con el representante del Ministerio Público Fiscal. Mientras que los defensores de los acusados sostendrán que el fallecimiento “era inevitable” por sus antecedentes de salud y que murió por un evento cardíaco.
Qué dijeron las partes antes del juicio
Fernando Burlando, abogado de las hijas Dalma y Giannina Maradona, aseguró que están tranquilos porque “habrá condena, tengo muchísima confianza en que desenlace sea la condena a todos los autores del asesinato”. En esa línea, agregó en diálogo con Infobae que el causal de prueba es muy contundente y objetivo. “Queremos que el juicio se lleve adelante ágilmente y respetando todas las garantías”, sumó.
“Sabemos que esto termina como debió haber terminado el anterior juicio: con una condena que no sea ni siquiera de ejecución condicional”, apuntó el representante legal de las hijas, quien dijo esperar condenas que superen la quincena de años en prisión. “Todos sabían que la salud de Diego era delicada. Se lo medicaba como si fuese un animal. La intoxicación que le provocó la doctora Cosachov era peor que las adicciones de Diego”, lanzó.

Mario Baudry, abogado de Dieguito Fernando y de Verónica Ojeda, también denunció que el entorno médico del astro actuó con abandono y responsabilidad penal. “Desde el primer día, cuando salí de la fiscalía, dije que a Diego lo habían matado“, lanzó duramente. Asimismo, descartó la hipótesis de muerte natural a partir de un llamado de la enfermera Dahiana Madrid quien le aseguró que “lo abandonaron” y que las actas no eran reales, sino que se hicieron después del horario, “sobre el capó de un auto”.
De cara a la causa, en sintonía con Burlando, sostuvo “va a haber condenas y severas” ya que “está demostrado que no prestaron los servicios adecuados”. A su vez denunció que no se cumplió ninguna condición de una internación domiciliaria y que “con un simple diurético, si lo hubieran dejado a cualquier médico darle un simple diurético, Diego hoy estaba vivo”.
