
La música argentina pierde a uno de sus exponentes más internacionales. Tras la partida de Marciano Cantero en 2022, Felipe Staiti había asumido el liderazgo y la voz del grupo, manteniendo vivo el legado de una de las bandas más escuchadas de habla hispana.
Una batalla por su salud
El deterioro físico del músico comenzó a finales de 2024, luego de una gira por el 40° aniversario del primer disco de la banda.
- El origen: Una infección bacteriana contraída en México se agravó debido a su condición de celíaco.
- Complicaciones: Sufrió una deshidratación profunda y una pérdida de peso de 15 kilos, lo que afectó severamente su musculatura vocal y lo obligó a cancelar presentaciones en Chile, Colombia y Perú.
- El desenlace: A pesar de haber definido su crisis como un “reseteo” físico y mostrarse esperanzador a principios de este 2026, su cuadro se complicó en las últimas horas en su Mendoza natal.
El último guardián del legado
Desde la muerte de Marciano Cantero, Staiti se había convertido en el único integrante original de la formación. Su rol mutó de guitarrista virtuoso a frontman, un desafío que abrazó para que la música de los Enanitos no dejara de sonar.
Al momento de su fallecimiento, el músico se encontraba trabajando en proyectos ambiciosos:
- Gira con Hombres G: Tenía previsto recorrer Estados Unidos durante junio y julio de este año.
- Álbum de Grandes Éxitos: La banda preparaba un disco de reversiones con invitados nacionales e internacionales.
- Hito histórico: Semanas atrás, la canción “Lamento Boliviano” había alcanzado las mil millones de reproducciones en Spotify, siendo la primera canción de rock argentino en lograrlo.
Despedida en Mendoza
El subsecretario de Cultura de la provincia, Diego Gareca, fue uno de los primeros en expresar el dolor de la comunidad mendocina: “La cultura de Mendoza pierde a uno de sus guitarristas más brillantes e irreemplazables. Recordaremos para siempre tu música”.
Staiti deja un vacío inmenso en el rock latinoamericano, habiendo sido el arquitecto de los solos de guitarra que marcaron a varias generaciones. Sus restos serán despedidos en su tierra natal, mientras fans de todo el continente lamentan la pérdida del hombre que, contra viento y marea, intentó que el “lamento” siguiera siendo un himno de esperanza.
