
A pesar de la alarma generalizada por mensajes intimidatorios que circularon entre los alumnos, las autoridades del Colegio San Francisco y la Policía de Tucumán confirmaron que las clases se dictan de manera habitual bajo un fuerte operativo de seguridad. La institución aplicó protocolos de revisión exhaustiva para garantizar la integridad de los estudiantes y el personal.
La tranquilidad de la mañana se vio interrumpida cuando comenzaron a viralizarse capturas de pantalla de un grupo privado de WhatsApp perteneciente a alumnos de sexto grado. Lo que nació como una conversación interna escaló rápidamente a mensajes personales que advertían sobre un posible ataque armado, lo que obligó a las autoridades escolares a dar intervención inmediata a las fuerzas de seguridad provinciales para evaluar la veracidad de la amenaza y proteger el establecimiento.

Operativo de control y revisión de mochilas en el ingreso
Desde las primeras horas de este miércoles, un importante despliegue policial se apostó en las puertas del colegio para trabajar en conjunto con el personal docente. El control fue estricto y consistió en la revisión detallada de cada una de las mochilas de los alumnos que ingresaban al edificio, una medida que, según informaron fuentes oficiales, se mantendrá vigente durante toda la jornada escolar para llevar calma a las familias que decidieron enviar a sus hijos a clases.
A pesar de la presencia de patrulleros y efectivos en la entrada, la dirección del colegio decidió no suspender las actividades, asegurando que el entorno es seguro tras las inspecciones realizadas en las instalaciones.
La investigación para identificar a los responsables continúa
Mientras la actividad académica intenta retomar su ritmo normal, la investigación policial se centra ahora en rastrear el origen de los mensajes que desataron el pánico. Las autoridades han solicitado la colaboración activa de padres, alumnos y cualquier persona vinculada a la institución que pueda aportar datos concretos sobre la identidad de quienes redactaron o difundieron las amenazas iniciales.
El objetivo de los investigadores es determinar si se trató de una broma de mal gusto entre menores o si existía una intención real detrás de las advertencias. Por el momento, el Colegio San Francisco continúa funcionando con normalidad, pero bajo un esquema de vigilancia reforzada que busca desalentar cualquier tipo de incidente y dar una respuesta firme ante situaciones de violencia que alteren la convivencia escolar.
Según confirmó el Jefe de Policía de la provincia, Joaquín Girvau, en diálogo con Los Primeros, también se registró una denuncia formal por una intimidación de características similares en el Colegio Guillermina, ubicado en la avenida Sáenz Peña.
El comunicado enviado desde el Colegio San Francisco a las familias

