
El concejal capitalino Federico Romano Norri analizó en Bisturí la compleja situación del transporte público en San Miguel de Tucumán y ratificó su rechazo al pedido de incremento en el valor del boleto. El edil de la UCR denunció la falta de transparencia del sector empresarial, cuestionó la efectividad de los subsidios estatales y propuso crear un mecanismo de indexación automática para “sacar al Concejo Deliberante del medio”. Asimismo, en el plano político, describió las contradicciones internas del peronismo local, criticó la estrategia de polarización del Gobierno Nacional y delineó la hoja de ruta para reordenar el radicalismo de cara a las elecciones, dejando abierta la puerta a un gran frente opositor encabezado por Mariano Campero.
Fondos bajo la lupa y rechazo al aumento: “El vecino sigue viajando igual”
Romano Norri fue categórico al justificar su voto negativo frente a la insistencia empresarial de retocar la tarifa, recordando que las administraciones provincial y municipal ya inyectaron un auxilio financiero de 2.000 millones y 900 millones de pesos, respectivamente:
“Vengo adelantando públicamente mi postura donde no voy a acompañar este aumento en función de que entiendo que es poner dinero en un saco vacío. Hemos pedido auditorías internas y externas y no hemos tenido respuesta. Queremos ver en qué se vienen gastando los subsidios recibidos por las empresas en los últimos años. Ante cada pedido de aumento en estos 28 meses siempre había el compromiso empresario de mejorar la prestación del servicio. El Concejo fue dando un aporte concreto: creamos las paradas seguras, se pavimentaron absolutamente todos los recorridos de las 14 líneas e incorporamos cámaras de seguridad, pero hasta acá vemos que el ciudadano sigue viajando de la misma manera: con unidades viejas, sucias, sin rampa de discapacidad (solo el 11% tiene), sin aire acondicionado ni calefacción”.
Esta precariedad, según detalló el concejal, provocó un éxodo masivo de pasajeros hacia plataformas digitales y modalidades alternativas como el “moto Uber”, generando una merma considerable en el corte de boletos debido a los excesivos tiempos de espera en las paradas, que en horarios pico llegan a oscilar entre los 45 minutos y la hora.
El edil insistió con un proyecto de su autoría que propone despolitizar el cuadro tarifario:
“Si nosotros funcionáramos como una ciudad moderna, lo que deberíamos hacer es tener un mecanismo de indexación automático donde el concejal no sea verdugo del aumento del boleto para el bolsillo de la gente. Si establecemos un guarismo, por ejemplo la inflación medida por el INDEC que ronda el 2%, entonces cada trimestre subiría el 6%; sería transparente, previsible, automático y no tendría la intervención del Concejo Deliberante, que muchas veces nos pone en un manto de sospecha de complicidades con las empresas. Los legisladores, diputados y senadores no intervienen fijando tarifas”.
La interna oficialista en el Concejo y el “circo mediático”
Consultado por las tensiones internas que se trasladan al recinto de San Miguel de Tucumán, puntualmente en torno al bloque de la oposición vinculada al alfarismo y su alianza con la gobernación, Romano Norri lamentó la falta de certidumbre institucional:
“Me duele todo tipo de comportamiento porque soy un hombre que quiero la política. Germán Alfaro compitió por la intendencia en contra de Rossana Chahla y hoy están los dos bajo la misma órbita de Osvaldo Jaldo. Los dos están dentro del Concejo Deliberante, pero votan de manera distinta; dicen que van a trabajar por Jaldo pero no por Chahla. Falta diálogo interno entre ellos”.
Como abogado, el edil también cuestionó la judicialización de la política y el cruce de denuncias mediáticas tanto a nivel provincial como nacional: “Se haga la presentación y que se deje que un organismo independiente como la justicia funcione pero no hagamos un circo mediático porque afectamos al sistema en general y a la imagen de todos los políticos en particular. La gente no tiene credibilidad porque hay mucha impunidad y mucha corrupción: en los últimos 43 años tuvimos presos solamente a dos políticos y por abuso sexual, nadie por corrupción”.
El armado opositor: Reordenar la UCR para confluir con Campero y los libertarios
Respecto al panorama electoral con vistas a los próximos desafíos institucionales, Romano Norri ratificó la identidad histórica de su partido, pero admitió la necesidad de construir un esquema de coalición amplio para desafiar la hegemonía del PJ:
“El radicalismo no es una confederación donde cualquiera se puede sentar a cerrar cualquier cosa. Lo primero que queremos es que institucionalmente el partido se ordene y para eso necesitamos una convocatoria interna antes del mes de diciembre, aprovechando que este no es un año electoral. Para el año que viene nosotros vamos a competir y vamos a tener nuestro propio candidato a gobernador. Lo cierto es que, tras la elección de Roberto Sánchez, el candidato natural a liderar la oposición era Mariano Campero. Dos años después surgen las figuras de FedericoPelli y Lisandro Catalán por ser personas importantes para el armado de Milei en el distrito Tucumán”.
El concejal denunció que el Gobierno Nacional desplegó una estrategia comunicacional orientada a la “destrucción de la UCR y el cooptamiento del PRO”, pero advirtió que la fuerza territorial reside en los dirigentes locales. Por ello, instó a una mesa de diálogo: “Tenemos la obligación de sentarnos a conversar con Campero y con Catalán. Si queremos ser competitivos para ganarle a Osvaldo Jaldo y tener alguna chance, necesitamos estar todos juntos. Si La Libertad Avanza cree que las condiciones no están dadas y quiere ir sola, nosotros competiremos con nuestro candidato y les ganaremos las elecciones para desmitificar que está polarizado. Eso es una elección nacional, acá nosotros tenemos la fuerza territorial, los legisladores y los concejales pero si me preguntás en términos personales trabajando todos juntos, seguramente terminaríamos con Mariano Campero encabezando”.
