
El anestesista Hernán Boveri, uno de los principales imputados en la causa por el presunto robo de medicamentos en hospitales, amplió su declaración ante la Justicia y volvió a rechazar los cargos en su contra.
La audiencia se realizó este martes 15 de abril de 2026, en el marco de la investigación conocida como “Propofest”.
Negó haber robado medicamentos
Durante su exposición, Boveri negó haber sustraído fármacos de centros de salud y buscó despegarse de la maniobra investigada.
Según su versión, los medicamentos encontrados en su poder no tenían el destino que plantea la acusación, e incluso sostuvo que algunos eran para uso veterinario, aunque sin precisar detalles sobre su utilización.
Una causa que lo tiene como principal imputado
El anestesista está procesado junto a la residente Delfina “Fini” Lanusse por el delito de administración fraudulenta, en una investigación que apunta al desvío de drogas como:
- Propofol
- Fentanilo
Se trata de sustancias de uso estrictamente hospitalario.
El origen del caso
La causa se inició tras la muerte del anestesista Alejandro Salazar, ocurrida en febrero de 2026, que puso al descubierto una presunta red de:
- Robo de medicamentos en hospitales
- Distribución ilegal
- Consumo en fiestas privadas conocidas como “propofest”
Contradicciones en los testimonios
El expediente presenta versiones cruzadas entre los imputados:
- Lanusse había señalado a Boveri como quien le suministraba las drogas
- Boveri, en cambio, sostuvo que ella era quien sustraía los medicamentos
Estas contradicciones son uno de los ejes centrales que la Justicia busca esclarecer.
Situación judicial
Ambos imputados:
- No tienen prisión preventiva
- Tienen prohibición de salir del país
- Enfrentan embargos millonarios
La investigación continúa en etapa de recolección de pruebas, con pericias y declaraciones que serán clave para determinar responsabilidades.
Un caso que sacude al sistema de salud
El expediente expone un posible circuito ilegal de manejo de anestésicos y generó preocupación en el ámbito médico, por el uso indebido de sustancias de alta peligrosidad fuera de contextos controlados.
Mientras avanza la causa, la Justicia intenta reconstruir cómo estos medicamentos salieron del circuito hospitalario y quiénes participaron en esa operatoria.
