
Este miércoles, el gobernador Osvaldo Jaldo firmó un decreto que refuerza la seguridad en las escuelas y establece sanciones más duras para estudiantes que realicen amenazas, en especial tras los recientes casos detectados en la capital.
Tras amenazas de tiroteos en colegios
La decisión se tomó luego de que aparecieran mensajes intimidatorios sobre posibles ataques en dos establecimientos educativos:
- Colegio San Francisco
- Instituto Guillermina
A partir de estos hechos, intervino la Policía y la fiscalía, y se activaron operativos preventivos en los ingresos escolares.
Traslado al Instituto Brochero
El punto más fuerte del decreto es que los alumnos responsables de amenazas:
- Podrán ser identificados y sancionados
- Incluso si son menores de edad
- Y podrían ser trasladados al Instituto Cura Brochero, en Benjamín Paz
Esto último dependerá de la intervención de la Justicia.
“Tolerancia cero” y nuevas sanciones
El Gobierno provincial avanzó con una política de mayor dureza que incluye:
- Posibles expulsiones del sistema educativo
- Responsabilidad legal de padres o tutores
- Intervención del Ministerio Público Fiscal ante amenazas
- Presencia policial preventiva en escuelas
Además, los directivos deberán reforzar controles internos y podrían enfrentar sanciones si no cumplen con las medidas.
Asistencia y abordaje integral
El decreto también contempla un enfoque social:
- Intervención de equipos interdisciplinarios
- Asistencia psicológica
- Seguimiento de los alumnos involucrados
La idea es no solo sancionar, sino también trabajar sobre las conductas que generan este tipo de situaciones.
Un mensaje para frenar la escalada
La medida apunta a frenar las amenazas que generaron alarma en la comunidad educativa y establecer un marco claro de actuación.
Desde el Gobierno sostienen que este tipo de hechos “no son una broma”, sino delitos que requieren una respuesta firme del Estado para evitar consecuencias mayores.
