
Lo que comenzó como un viaje de ensueño terminó en una pesadilla legal y sanitaria. Brenda Alicia Larrosa Fabeiro, una vecina de San Miguel de Tucumán de 74 años, se encuentra internada en un hospital público de México con una doble fractura de fémur. Su familia denuncia que las empresas contratadas para su protección, Nubi Viajes e Intermac Assistance, le soltaron la mano en el momento más crítico.
El accidente ocurrió en la habitación de un hotel en Playa del Carmen, cuando Brenda resbaló en la bañera. Desde ese momento, su esposo, Pedro José Larrea, inició un derrotero desesperado para que la asistencia al viajero responda, pero la cobertura médica nunca llegó.
Intervención de la DCI y multas millonarias
Ante la gravedad del caso, la Dirección de Comercio Interior (DCI) de Tucumán tomó cartas en el asunto. El organismo inició actuaciones de oficio bajo la Ley de Defensa del Consumidor contra Nubi Viajes e Intermac Assistance.
El titular del área, Manuel Canto, fue contundente: “No permitiremos que ningún tucumano quede desamparado”. De confirmarse el incumplimiento del servicio y el abandono de la paciente, las sanciones económicas contra las firmas responsables podrían superar los 100 millones de pesos.
A la espera de una cirugía urgente
Mientras la burocracia y la falta de respuesta empresarial continúan, Brenda permanece a miles de kilómetros de su hogar, en un hospital público mexicano. Los médicos locales le brindan contención y asistencia, pero la mujer necesita una cirugía de fémur compleja para poder iniciar su recuperación.
Los puntos clave del conflicto:
- Contrato incumplido: La familia asegura haber pagado el paquete con asistencia incluida.
- Empresas señaladas: Nubi Viajes e Intermac Assistance están bajo la lupa de Defensa del Consumidor.
- Situación médica: Doble fractura de fémur y estado de incertidumbre emocional.
- Acción estatal: La provincia busca forzar a las empresas a que cumplan con la cobertura o el traslado sanitario.
Un llamado a la solidaridad
La familia Larrea continúa las gestiones ante la Cancillería y el Gobierno de Tucumán para agilizar cualquier medida que permita traer a Brenda de regreso. Mientras tanto, el caso sirve como una advertencia para los turistas sobre la fiabilidad de las empresas de asistencia al viajero en situaciones de emergencia real.
