
La investigación por presunto enriquecimiento ilícito contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, suma un capítulo clave este miércoles en Comodoro Py. Beatriz Viegas y Claudia Sbabo, las dos mujeres que financiaron gran parte de su vivienda en Caballito sin conocerlo, darán su testimonio ante el fiscal Gerardo Pollicita.
La lupa de la Justicia está puesta sobre una operación inmobiliaria llamativa. Se trata del departamento de la calle Miró, adquirido en noviembre del año pasado por un valor declarado de US$230.000. Lo que despierta sospechas es que el funcionario solo puso US$30.000 en efectivo y el resto fue una financiación directa de las vendedoras, a pagar en cuotas y sin intereses.
Un préstamo millonario entre desconocidos
Beatriz Viegas (72) y Claudia Sbabo (64) están citadas para las 9 de la mañana. Su declaración es fundamental para entender por qué aceptaron financiarle US$200.000 a Adorni, especialmente cuando ambas aseguraron públicamente no tener ningún vínculo previo con él.
El inmueble tiene su propia historia: pertenecía al exfutbolista Hugo Morales, quien declaró haberlo vendido a estas dos mujeres por US$200.000, una cifra muy inferior a los US$340.000 que pretendía la inmobiliaria originalmente. Según Morales, aceptó la rebaja porque la propiedad necesitaba refacciones: “Sabiendo que por ahí perdía un poco de plata o que lo podía arreglar, en ese momento se tomó la decisión. Lo vendimos contentos”, afirmó el exjugador.
El esquema de los préstamos hipotecarios
La declaración de hoy se suma a la que brindaron la semana pasada la comisaria retirada Graciela Molina y su hija, Victoria Cancio. Ellas también aparecen como acreedoras de la familia Adorni, aunque bajo una modalidad distinta.
En ese caso, le prestaron US$100.000 al matrimonio para la compra de una casa en un country de Exaltación de la Cruz. A diferencia del departamento de Caballito, esta operación sí incluyó un interés del 11% anual. Como garantía de ese préstamo, Adorni puso otro departamento que posee en Parque Chacabuco. La escribana Adriana Nechevenko, figura recurrente en estos movimientos, fue quien certificó ambas transacciones que hoy están bajo la lupa judicial.
El patrimonio del jefe de Gabinete bajo la lupa
Más allá de los testimonios, el fiscal Pollicita espera los resultados de las medidas ordenadas por el juez Ariel Lijo, quien levantó el secreto fiscal y bancario de Adorni y de su esposa, Bettina Angeletti.
La Justicia busca determinar si el estilo de vida y las adquisiciones del funcionario —que incluyen propiedades no declaradas inicialmente y viajes al exterior— guardan relación con sus ingresos reales. Hasta principios de este año, el sueldo de Adorni estaba fijado en $3.584.006, una cifra que los investigadores contrastan ahora con el volumen de deudas en dólares y gastos con tarjetas de crédito que el matrimonio debe afrontar en los próximos meses.
