
La reciente decisión del Gobierno provincial de intervenir las 19 hectáreas de Campo Norte no solo despertó el interés de los vecinos, sino que desató una fuerte contienda en el seno de la Unión Cívica Radical. El legislador Agustín Romano Norri celebró que el gobernador haya “recapacitado” para avanzar junto a la Fiscalía de Estado en la recuperación de las tierras. Recordemos que Romano Norri fue unos de los impulsores en que el predio se convierta en parque.
Por su parte, el legislador José Cano salió al cruce con una postura que busca salvar las canchas de fútbol amateur, diferenciándose de la visión que impulsa su correligionario Agustín Romano Norri. Sin embargo, Romano Norri aclaró que no está en contra de que se practique fútbol en el predio, sino de las prácticas organizadas durante el fin de semana, en donde se realizarán apuestas por dinero, sin ningún tipo de control por parte del estado.
El conflicto tiene sus antecedentes en el año pasado. Durante las sesiones legislativas, se debatió el destino de este predio estratégico. En aquel entonces, la idea original de la Cámara era ceder el sitio al Siprosa para la instalación de una torre de control o infraestructura sanitaria.
Sin embargo, por insistencia del proyecto de Romano Norri, se terminó definiendo que el área se convierta estrictamente en un parque, desplazando la intervención de salud.
Interna radical por Campo Norte
La disputa actual gira en torno al uso del suelo y la representatividad social. Por un lado, la postura de Cano: el referente radical calificó como “acertada” la recuperación estatal, pero advirtió que no se puede ignorar a las 5.000 personas que practican deporte allí cada fin de semana. Propone un modelo integrador, similar al del CEF 18, donde convivan la forestación con las ligas de veteranos y comerciales.
Por otro lado, Romano Norri se posicionó desde el sector alineado con el proyecto cuya prioridad es la parquización total. “Las verdades a medias no son verdades. En la Legislatura, cuando se aprobó una torre para el Siprosa, los únicos que nos opusimos fuimos Veron Guerra, Bussi y yo; todos los demás miraban para otro costado”, disparó. Cano tildó esta mirada de “demagógica”, sosteniendo que clausurar las canchas sin ofrecer alternativas dejaría un vacío deportivo imposible de llenar en la capital.
Un predio, dos visiones
Mientras el Ejecutivo provincial ya activó las obras para convertir el predio en el tercer pulmón verde de la ciudad, la interna radical se recalienta. Cano insiste en que el Estado debe jerarquizar el ámbito deportivo existente en lugar de erradicarlo. Por su parte, el sector de Romano Norri defiende la creación del parque tal como se anunció. “El bien común siempre tiene que estar por encima del bien particular y o al revés. No estoy en contra de que se juegue al futbol, estoy en contra de los negocios que allí realizan un grupo de pícaros”, aclaró el parlamentario.
“Hay lugar para parquizar y también para mantener las canchas”, sentenció Cano, dejando en claro que la batalla por el sentido de Campo Norte está lejos de terminar y que el radicalismo está partido al medio por esta intervención.
“No estamos en contra del fútbol, estamos en contra de los capangas que cobran para poder jugar en Campo Norte. Esos campeonatos que terminan con armas y con tiros… eso hay que terminarlo”, sentenció Romano Norri, pidiendo que el espacio vuelva a ser de las familias.
Para evitar que futuros gobiernos vuelvan a intentar lotear el predio, Romano Norri confirmó que están trabajando desde la Comisión de Cultura para incluir a Campo Norte dentro del patrimonio cultural de la provincia.
“Estamos llevando ese proceso para que se lo cuide como se cuide al Parque 9 de Julio. Mañana no estará este gobernador ni estaré yo, y no queremos que venga otro gobernante a querer hacer otra cosa que no sea un parque”, explicó sobre el proyecto de ley que busca darle protección perpetua al predio.
