
El Dr. Jorge Bucheri confirmó en Los Primeros que retomarán la atención normal para resolver urgencias, pero advirtió que el conflicto de fondo por el valor de las cápitas sigue sin resolverse. No descartan nuevas medidas de fuerza la próxima semana.
Luego de jornadas de mucha incertidumbre para miles de jubilados y pensionados, llegó una buena noticia que trae alivio temporal: los médicos de cabecera del PAMI decidieron levantar la medida de fuerza y la atención será normal durante este jueves y viernes.
El anuncio fue confirmado a Los Primeros por el Dr. Jorge Bucheri, presidente de la Asociación de Médicos de Cabecera del PAMI, tras una asamblea nacional realizada por Zoom el miércoles por la noche.
“Se ha decidido trabajar de manera normal según reglamento para que se vayan solucionando los problemas más urgentes de los jubilados, y esperar los resultados de las negociaciones y del amparo presentado”, explicó Bucheri. Sin embargo, la tregua tiene fecha de vencimiento: durante el fin de semana evaluarán si retoman el quite de colaboración la próxima semana en caso de no obtener respuestas desde Buenos Aires.
El eje del conflicto: la resolución de abril y el valor de la cápita
El malestar de los profesionales de la salud radica en una reciente modificación en el esquema de pagos que, aseguran, perjudica directamente sus ingresos. Concretamente, los médicos exigen:
- Que se dé marcha atrás con la resolución del 9 de abril.
- O, en su defecto, que se otorgue un aumento real y útil en el valor de la cápita, que actualmente está fijado en apenas $2.100 por mes por paciente.
Bucheri aprovechó la entrevista para desmentir las versiones que ponen en duda la cantidad de pacientes que realmente atienden. “La obra social tiene todos los mecanismos de control y auditoría. Cualquier persona sabe que los médicos de cabecera atienden muchísimos más pacientes de los que declaran”, sentenció, detallando que un profesional promedia las 25 consultas diarias.
Además, remarcó una de las mayores falencias del sistema de pagos: “El PAMI paga por una tasa de uso del 40%, es decir, no paga el 100% de los pacientes que uno atiende. Si la obra social no vuelve para atrás, el mes que viene cuando lleguen los comprobantes, nos daremos cuenta del descuento que se ha producido. Lo urgente es que se nos escuche, estamos castigados”.
Clínicas privadas vs. hospitales públicos: ¿por qué los jubilados huyen del sistema?
Durante la charla, también se abordó una cruda realidad que atraviesa al sistema sanitario: el progresivo cierre de clínicas privadas que atendían por PAMI en el interior del país y la preferencia de los afiliados tucumanos por ir a hospitales públicos (como el Padilla, el Centro de Salud o el Avellaneda) en lugar de los sanatorios adheridos a su obra social.
Para Bucheri, el diagnóstico es claro: “El segundo nivel de atención muchas veces se ve desbordado. Los sanatorios se ven obligados a prestar un servicio para el cual necesitan insumos y personal. Cuando el PAMI no cumple en tiempo y forma con los pagos, ahí se producen las falencias en la atención”.
Frente a este deterioro privado, el hospital público surge como el principal refugio para la tercera edad. “Los jubilados prefieren la salud pública porque consiguen turnos más rápidos con los especialistas, muchas veces evitan gastos de traslados y porque hay una atención excelente. Pero la realidad es que tampoco la salud pública puede responder al 100% de los afiliados”, concluyó el referente médico.
