
En medio de la seguidilla de amenazas de tiroteos en establecimientos educativos de Tucumán, el gobernador Osvaldo Jaldo aseguró que la Provincia aplicará con firmeza el decreto firmado esta semana y sostuvo que no se tolerarán nuevos episodios.
“No vamos a seguir tolerando este tipo de acciones de parte de los estudiantes; hay que ponerles límites a los chicos y eso es aplicar el 100% del decreto del Poder Ejecutivo”, afirmó el mandatario en declaraciones a La Gaceta.
Jaldo remarcó que este tipo de mensajes no deben minimizarse y consideró que constituyen un delito. “Decir que puede haber tiros es una amenaza, y eso es un delito. Y a los delitos les tiene que caer todo el peso de la ley”, señaló.
La normativa a la que hizo referencia es el Decreto N° 772/7 del Ministerio de Seguridad, firmado esta semana. El texto instruye a esa cartera y a la Policía a reforzar tareas preventivas, de disuasión e intervención dentro y fuera de las escuelas.
Entre otras medidas, contempla sanciones disciplinarias, posibles aprehensiones de alumnos involucrados y responsabilidades para padres o tutores. También advierte sobre eventuales consecuencias para instituciones que no garanticen condiciones de resguardo.
El gobernador planteó además que la problemática requiere una respuesta conjunta. “Los padres tienen que hacerse cargo, los docentes acompañar y el Gobierno poner límites”, expresó.
En ese sentido, también cuestionó la falta de resultados de algunos mecanismos de contención. “Todas las medidas son importantes, pero hay que ver cómo se venía trabajando. Claramente no está funcionando”, sostuvo.
Según indicó, hasta el momento ya se registraron unas 15 denuncias por pintadas o mensajes intimidatorios en distintas instituciones de la provincia.
Jaldo también mencionó el caso reciente de un alumno de 13 años en Yerba Buena que reconoció haber realizado una amenaza. Sobre esa situación, planteó que las autoridades escolares deben evaluar sanciones concretas.
Por último, adelantó que se incrementará la presencia policial en los colegios donde se detectaron amenazas, especialmente en aquellos considerados más sensibles, con recorridos preventivos junto a autoridades educativas.
